2025 ¿Un nuevo Maximato? || Joel Hernández Santiago

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joelCon todo lo visto hasta hoy; con todo lo ocurrido; con las escenas más demoledoras y preocupantes; con los mensajes cada vez más cargados de odio y de polarizaciones en lo que es la política nacional, lo que se presagia para este 2024 no es nada halagüeño para los mexicanos…

 

Si hasta 2023 el ambiente político ha sido tenso y cargado de sorpresas sin novedades, el que sigue será vasto en turbulencias, enfrentamientos deslealtades, traiciones, saltos de uno a otro partido –que ya se han dado- y, sobre todo peligroso para muchos aspirantes a puestos de elección popular…

 

Esto es así porque, como ya se vio en las intermedias de 2021, fueron asesinadas 90 personas vinculadas con el proceso electoral y 693 agresiones en contra de políticos y candidatos, por lo que ese año electoral fue el más violento en muchos años. En 2024 podría agravarse aún más…

 

Fuerzas ajenas a decisiones democráticas querrán intervenir para imponer a sus candidatos en puestos de elección popular: presidencias municipales, gobernadores, legisladores, puestos de decisión en los distintos órdenes de gobierno. Y lo harán a ojos vista toda vez que el gobierno federal ha decidido no enfrentarlos y sí hacer la vista gorda por alguna razón.

 

Pero junto a este panorama aterrador, está también el panorama estrictamente político en el que las fuerzas en pugna intensificarán la guerra sin piedad en contra del adversario electoral. Las precampañas están a la vista y las campañas iniciarán con toda la fuerza que cada uno tiene para mostrar sus virtudes y demostrar la negrura del enemigo político.

 

Por el momento la fuerza política que lleva la delantera parece ser el partido Morena, con sus dos rémoras intrascendentes: el Partido Verde de México y el Partido del Trabajo, cuya vida depende del triunfo y de la cantidad de votos que obtenga el Movimiento de Regeneración Nacional.

 

Claudia Sheinbaum comenzó su presencia electoral con muchísimo tiempo de anticipación. En la primera fase acompañando al presidente de México en distintos recorridos por el país. A pesar de su responsabilidad como jefa de Gobierno de la Ciudad de México asistía a estos eventos con el fin de irla “placeando” como de forma coloquial le dicen a estos recorridos de reconocimiento…

 

Luego, por razones de Ley Electoral, inventaron viajes con algún pretexto. Esto fue así para las distintas “Corcholatas” como denominó Palacio Nacional a los aspirantes a ser el “Coordinador de la Defensa de la 4ª. Transformación”. Así se crearon las “Conferencias magistrales” en las que lo que menos ocurría era la Conferencia y sí mucha presencia del tipo político.

 

Más tarde cuando finalmente, mediante “encuesta”, se decidió lo que Palacio Nacional había previsto: Claudia Sheinbaum sería esa defensora y sería, en poco tiempo, la candidata a la presidencia del país por Morena-Verde-PT. Todo previsto.

 

El Frente Amplio por México (FAM) con el PAN-PRI-PRD llevó a cabo su elección interna para decidir quién sería el o la candidata a representar a esta oposición desfigurada antemano.

 

Luego de una carambola en la que la aspirante a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, Xóchitl Gálvez, llegó a ser la candidata del Frente, es ella quien enarbola el ideal de oposición al gobierno de López Obrador y su partido y sus partidos…

 

Si. Pero va sola. El tema es que los partidos que la postularon y que la apoyaron y que decidieron que fuera ella su representante como candidata presidencial, la han dejado sola. Va sola en esta contienda en la que los partidos políticos tienen mucho que ver, pero al mismo tiempo podrían ser un estorbo para las aspiraciones serias de una candidata que ha dejado mucho en el camino…

 

Dejo en el camino su forma de ser novedosa, fresca, dicharachera, sonriente, respondona, con una gran agudeza y rapidez mental que le permitían contestar a todos los agravios que le lanzaron desde Palacio Nacional y sus huestes para descarrilarla al ver en ella un serio peligro electoral.

 

En este momento tendrá que remontar este bache notable si es que quiere conseguir, por lo menos, que Morena… no consiga la mayoría calificada que quieren para sí, con el objetivo de modificar la Constitución y hacer reformas a su gusto y disgusto. Ha perdido terreno pero aún es tiempo para recuperarlo. Pero ¿Y hacia dónde iría México si gana ella? No nos lo ha dicho todavía.

 

El Movimiento Ciudadano sigue ahí. Dante Delgado se creyó con la fuerza suficiente para ir por sí mismo a las elecciones de 2024, ni alianzas ni coaliciones ni nada que se le cruzara en el camino para conseguir la presidencia: Pero no, no y no. Resulta que ahora mismo MC está en crisis, no tiene a un candidato fuerte.

 

Mediante argucias, conocidas por Dante Delgado Rannauro, quisieron imponer a Samuel García, gobernador de Nuevo León. Pidió licencia pero quería imponer a su interino; al imponerse la Ley y que el Congreso local nombrara a ese interino, y al no cumplirse el capricho del niño de Palacio Nacional, éste regresó pronto para recuperar la gubernatura de la que consiguió licencia. ¿Por qué?

 

Y así el panorama en apenas un piñón. Lo cierto es que al momento también se prevé que las cartas están marcadas desde Palacio Nacional y que, independiente de los votos que se obtengan, el triunfo de la candidata no será sustentado en democracia porque todo el aparato de Estado ya trabaja para que ella sea la que continúe la 4-T en México.

 

Esto nos hace recordar que en 1935 Lázaro Cárdenas tenía encima la figura de Plutarco Elías Calles, quien lo impulsó para llegar a la presidencia en 1934, pero no lo dejaba gobernar hasta que en junio de ese 35, Cárdenas decidió la expulsión del país de su “Jefe Máximo”. Sólo así pudo ser presidente de México. ¿Se repetirá la historia?