La automotriz suspenderá de manera indefinida uno de los tres turnos en la planta poblana ante el panorama adverso para la industria y el impacto de los aranceles de 25% impuestos por Estados Unidos
Volkswagen de México anunció un ajuste en la producción de su planta de Puebla, una de las instalaciones automotrices más importantes del país, ante el “contexto desafiante” que atraviesa la industria en América del Norte y a nivel mundial.
La compañía informó este viernes que suprimirá de manera indefinida uno de los tres turnos de producción correspondientes al segmento donde se fabrican los modelos Jetta y Tiguan.
A través de un comunicado, Volkswagen explicó que la decisión responde a las condiciones actuales de sus principales mercados y busca adecuar sus capacidades productivas al comportamiento de la demanda.
“Volkswagen de México ajustará sus capacidades de producción en la planta de Puebla acorde a las condiciones actuales de sus mercados clave”, señaló la empresa.
Ajuste podría afectar a trabajadores
La automotriz no especificó cuántos trabajadores resultarán afectados por la eliminación del turno.
Sin embargo, medios locales señalaron que el turno que podría desaparecer sería el nocturno, una medida que, según esas versiones, podría alcanzar a alrededor de mil 300 trabajadores.
Volkswagen aseguró que se trata de una decisión “difícil pero necesaria” y que será implementada conforme a las disposiciones establecidas por la legislación laboral.
La compañía no detalló por ahora si los trabajadores serán reubicados en otros turnos, si habrá modificaciones contractuales o si se producirán recortes de personal.
La industria automotriz enfrenta un escenario complicado
El ajuste anunciado por Volkswagen ocurre en un momento de presión para la industria automotriz mexicana, particularmente por la evolución de las exportaciones hacia Estados Unidos y los nuevos costos derivados de las medidas comerciales implementadas por Washington.
El pasado 7 de agosto, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que durante julio la producción mexicana de vehículos ligeros disminuyó 2.19% anual, al pasar a 302 mil 673 unidades.
Las exportaciones también registraron una caída de 9.69%, con 261 mil 534 vehículos enviados al extranjero.
En términos absolutos, México fabricó 6 mil 780 vehículos menos que en julio de 2025, cuando se produjeron 309 mil 453 unidades.
En el caso de las exportaciones, la reducción fue de 28 mil 64 vehículos, respecto a las 289 mil 598 unidades exportadas en julio del año pasado.
Los aranceles de EU presionan al sector
El retroceso en las exportaciones ocurre en medio de la aplicación de aranceles de 25% a la mayoría de los vehículos y componentes automotrices por parte de Estados Unidos.
Las medidas comerciales forman parte de la estrategia del gobierno estadounidense para incentivar la producción dentro de su territorio, pero han generado incertidumbre para las empresas que tienen cadenas de suministro integradas entre México, Estados Unidos y Canadá.
Para México, el impacto resulta especialmente relevante debido al peso que tiene la industria automotriz en sus exportaciones y en la actividad manufacturera.
Volkswagen es una de las empresas que mantiene una importante operación productiva en territorio mexicano, por lo que cualquier modificación en sus niveles de fabricación puede tener efectos en trabajadores, proveedores y otras actividades relacionadas con la cadena automotriz.
Reconfiguración de la industria
El ajuste de Volkswagen también se produce mientras las principales compañías automotrices realizan cambios en sus estrategias de producción en América del Norte.
Entre los movimientos recientes destaca Toyota, que comenzó a trasladar parte del ensamblaje de la camioneta Tacoma hacia Estados Unidos.
Por su parte, General Motors realizó modificaciones en su planta de Ramos Arizpe, Coahuila, para adaptar parte de su producción hacia modelos compactos.
Estos movimientos forman parte de una reconfiguración de las cadenas industriales de Norteamérica, impulsada tanto por las condiciones del mercado como por las políticas comerciales estadounidenses.
En este escenario, Volkswagen optó por reducir temporalmente su capacidad operativa en uno de los segmentos de su planta poblana, mientras mantiene la producción de Jetta y Tiguan en los turnos restantes.
La empresa no estableció una fecha para restablecer el turno eliminado, por lo que su suspensión permanecerá indefinida mientras se evalúan las condiciones de los mercados en los que participa.






