Trabajadores disidentes del IMSS buscan mediación del Senado ante falta de diálogo con autoridades

El movimiento respaldará la propuesta del senador Higinio Martínez para abrir un canal legislativo de interlocución con el Gobierno federal y el director del Seguro Social, Zoé Robledo. Entre sus demandas figuran un aumento salarial del 10%, abastecimiento de insumos médicos, cobertura de plazas, mejoras hospitalarias y cambios en la dirigencia sindical.

Trabajadores disidentes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) buscarán la intervención del Senado de la República para establecer una mesa de diálogo con las autoridades sanitarias y el Gobierno federal, luego de denunciar que sus manifestaciones y exigencias no han recibido una respuesta formal durante las últimas semanas.

Durante la denominada “Mañanera de la resistencia IMSS”, Rafael Soto, enfermero del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI y vocero del movimiento, manifestó que los inconformes están dispuestos a utilizar los canales legislativos para impulsar una reunión directa con los responsables de la institución.

El grupo respaldó la propuesta del presidente de la Mesa Directiva del Senado, Higinio Martínez, quien dejó abierta la posibilidad de llamar a comparecer al director general del IMSS, Zoé Robledo, para revisar la situación del organismo y escuchar los planteamientos de los trabajadores.

Los disidentes consideraron que la intervención del Poder Legislativo podría facilitar un acercamiento que, aseguran, no se ha concretado pese a las protestas y manifestaciones públicas realizadas durante las últimas semanas.

Piden al Senado abrir una vía formal de diálogo

Rafael Soto afirmó que el movimiento acepta la posibilidad de establecer un canal de comunicación a través de las comisiones legislativas relacionadas con la salud y la seguridad social.

“Le tomamos la palabra a Higinio Martínez, generemos este canal para que, a través del Congreso, sólo a través de un canal como puede ser la Comisión de Salud del Senado o la Comisión de Seguridad Social del Senado, así sí hay diálogo y aceptamos esta apertura”, expresó el vocero.

La propuesta busca que los representantes de los trabajadores puedan exponer sus demandas ante las autoridades responsables de tomar decisiones sobre las condiciones laborales, el funcionamiento de los hospitales y la administración del instituto.

Los inconformes sostienen que la mediación legislativa permitiría establecer una interlocución formal y evitar que sus reclamos continúen sin una respuesta institucional.

De acuerdo con Soto, hasta el momento no han tenido acercamientos formales con representantes de la Secretaría de Salud ni de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, pese a las movilizaciones realizadas para visibilizar sus inconformidades.

“No, no hemos tenido ningún acercamiento, pareciera que las instituciones y toda la parte de gobierno hacen como que no existimos, nos han minimizado”, declaró.

Estas afirmaciones corresponden a la postura del movimiento disidente, que reclama atención directa de las dependencias federales y de la dirección general del Seguro Social.

Aumento salarial, insumos y plazas, entre las principales exigencias

Los trabajadores señalaron que la apertura de una mesa de diálogo debe servir para discutir una agenda que incluye tanto las condiciones laborales del personal como las deficiencias que, aseguran, enfrentan diariamente en las unidades médicas.

Entre sus principales demandas se encuentran:

  • Renuncia de Rafael Olivos, dirigente sindical cuya salida es exigida por el movimiento.
  • Aumento salarial del 10%, superior al incremento anunciado recientemente por las autoridades del IMSS.
  • Cobertura de plazas, para atender las necesidades de personal en las unidades médicas.
  • Abastecimiento de insumos médicos, necesarios para garantizar la atención de los derechohabientes.
  • Mantenimiento de la infraestructura hospitalaria, ante las deficiencias que denuncian los trabajadores.
  • Revisión del régimen de jubilaciones y pensiones, como parte de sus planteamientos laborales.

Los disidentes sostienen que estas demandas requieren respuestas concretas y compromisos institucionales, por lo que consideran indispensable que las autoridades se sienten a dialogar con quienes trabajan directamente en hospitales, enfermería, asistencia médica y farmacias.

La exigencia de un incremento salarial del 10% forma parte de sus planteamientos, en medio de las discusiones sobre las condiciones laborales del personal del instituto. El movimiento también mantiene como objetivo modificar la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), al considerar necesario un cambio en su representación.

Cuestionan el plan de 12 medidas anunciado por Zoé Robledo

Los trabajadores también se pronunciaron sobre el plan de 12 medidas presentado por el director general del IMSS, Zoé Robledo, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Aunque señalaron que están dispuestos a tomar en cuenta la propuesta, advirtieron que su viabilidad dependerá de que cuente con presupuesto suficiente y de que las acciones respondan a las necesidades que enfrenta el personal en las unidades médicas.

Rafael Soto consideró que el diagnóstico de la institución debe incorporar la experiencia de los trabajadores que conocen de primera mano las condiciones de operación de los hospitales.

“Le tomamos la palabra, vale, o sea, yo creo que hay tiempo para hacer un diagnóstico, pero ¿por qué no se acercan a los trabajadores, a los enfermeros, a los asistentes, a las farmacias, a los que estamos día a día, viendo cómo nuestros hospitales están desbordados sin una sola cama?”, cuestionó.

Con esta declaración, el movimiento planteó que cualquier estrategia para mejorar los servicios del Seguro Social debe incluir la participación del personal y tomar en cuenta los problemas que, según sus integrantes, se presentan en la atención cotidiana de los pacientes.

Los inconformes buscan que las autoridades no se limiten a anunciar medidas de reestructuración, sino que establezcan mecanismos de consulta con los trabajadores y expliquen cómo se financiarán y ejecutarán las acciones previstas.

Reportan 80 mil firmas para impulsar cambios en el sindicato

Como parte de su estrategia, los disidentes informaron que continúan recolectando firmas para promover la destitución de la cúpula del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.

Según el movimiento, hasta el momento han reunido 80 mil rúbricas con ese propósito.

La recolección de firmas forma parte de las acciones con las que buscan respaldar sus exigencias de cambio en la representación sindical y preparar el procedimiento que, sostienen, deberá desarrollarse conforme a las disposiciones legales aplicables.

Los trabajadores señalaron que su intención es avanzar hacia un Congreso Extraordinario en el que pueda discutirse la continuidad de la actual dirigencia y definirse una nueva representación.

Sin embargo, el proceso para modificar la dirección sindical deberá sujetarse a los mecanismos estatutarios y legales correspondientes. La cifra de firmas fue reportada por los propios integrantes del movimiento y no se detalló si ya fue validada por alguna instancia sindical o autoridad competente.

Anuncian movilización nacional para el viernes 30

Los inconformes anunciaron que realizarán una movilización nacional el viernes 30 de octubre para reiterar sus demandas y exigir la apertura de una mesa de diálogo.

En la Ciudad de México se prevén dos contingentes, de acuerdo con el plan de acción difundido por el movimiento:

  • Primer contingente: salida a las 10:00 de la mañana desde Paseo de la Reforma.
  • Segundo contingente: salida a las 4:00 de la tarde desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI.

La movilización busca mantener la presión pública sobre las autoridades y visibilizar las demandas relacionadas con salarios, plazas, insumos médicos, infraestructura hospitalaria y representación sindical.

Los trabajadores sostienen que la protesta forma parte de una serie de acciones para obtener respuestas institucionales y establecer compromisos verificables sobre sus exigencias.

Preparan asamblea nacional para organizar la resistencia

Además de la movilización, los disidentes anunciaron que el sábado celebrarán una asamblea nacional constitutiva en las instalaciones de la Sección 9 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en la Ciudad de México.

Durante el encuentro prevén elegir representantes en las distintas unidades médicas del país, con el propósito de organizar comités de resistencia y coordinar las acciones del movimiento en las diferentes regiones.

La asamblea también servirá para preparar el camino hacia un Congreso Extraordinario en el que pretenden impulsar la destitución de la dirigencia sindical, mediante los procedimientos que correspondan.

La organización de representantes por unidad médica busca dar estructura nacional al movimiento y facilitar la coordinación de sus demandas entre trabajadores de distintos hospitales y servicios del Seguro Social.

El conflicto mantiene abierta la exigencia de diálogo

La búsqueda de mediación del Senado representa un nuevo intento de los trabajadores disidentes por llevar sus inconformidades a un espacio institucional, después de las protestas que, según sus representantes, no han derivado en un acercamiento formal con las autoridades federales.

El movimiento sostiene que las decisiones sobre salarios, contratación de personal, abasto de medicamentos y mantenimiento hospitalario deben discutirse con quienes enfrentan directamente las condiciones de trabajo en las unidades médicas.

Por su parte, la propuesta de revisión de la situación del IMSS y la posible comparecencia de Zoé Robledo ante el Senado quedaron planteadas como vías para abordar el conflicto, sin que la información proporcionada confirme que ya exista una convocatoria formal o una fecha acordada para la reunión.

Mientras preparan nuevas movilizaciones y su asamblea nacional, los disidentes mantienen sus exigencias de diálogo, cambios sindicales y mejoras laborales y hospitalarias. El desarrollo del conflicto dependerá de los siguientes acercamientos institucionales y de la posibilidad de establecer compromisos concretos que atiendan las demandas planteadas por el movimiento.