
#JaimeGUERRERO
La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó al Instituto Nacional Electoral (INE) modificar sus lineamientos para que las boletas sin marcas de doblez no se cuenten como votos en el proceso electoral federal 2026-2027.
El fallo dio la razón a PAZ, Somos, Movimiento Ciudadano, PRI y PAN, así como a otros actores que impugnaron el acuerdo, y fue aprobado por unanimidad.
El magistrado ponente, Felipe de la Mata Pizaña, argumentó que una boleta sin dobleces no puede vincularse objetivamente con un sufragio emitido conforme al procedimiento legal: recibirla, marcarla, doblarla y depositarla en la urna.
“Si físicamente no cabe, ¿cómo pudo haber sido depositada en la urna sin doblarse?”, cuestionó.
Durante la sesión mostró una boleta de 20 por 28 centímetros y comparó sus dimensiones con la ranura de la urna, de 12 centímetros por tres milímetros.
Sostuvo que el doblez no es un requisito de forma, sino la huella física de que la boleta siguió el recorrido normal de la votación.
“Una boleta sin doblez no entró en la urna lícitamente, por tanto, no es voto”, afirmó.
El proyecto establece que las mesas directivas de casilla deberán identificar esas boletas durante el escrutinio y cómputo, anotar el hallazgo y su número en la hoja de incidentes, inutilizarlas y conservarlas separadas de los votos computados.
Si se detectan durante un nuevo escrutinio, corresponderá al Consejo Distrital dejar constancia y mantenerlas aparte.
De la Mata fue la única magistratura que expuso argumentos sobre el fondo durante la discusión.
Las cinco magistraturas votaron a favor: Felipe Alfredo Fuentes Barrera manifestó su acuerdo; Reyes Rodríguez Mondragón respaldó el proyecto y anunció un voto concurrente; Claudia Valle Aguilasocho votó a favor de todas las propuestas, y el presidente Gilberto Bátiz García lo hizo en los términos del proyecto.
El asunto se resolvió en el juicio ciudadano SUP-JDC-473/2026 y los recursos de apelación SUP-RAP-202/2026, 206, 209, 212 y 215, acumulados.
La controversia se originó en los lineamientos del INE para los cómputos electorales de 2026-2027.






