Sobrevivientes y familiares de las víctimas de la masacre ocurrida el 21 de junio de 2020 en San Mateo del Mar denunciaron públicamente una nueva ola de hostigamiento, acoso y agresiones, luego de la sentencia emitida el pasado 13 de octubre por el Segundo Tribunal de Enjuiciamiento de Oaxaca contra Inocencio Irrizari.
A través de un pronunciamiento, los afectados señalaron que su integridad y la de las personas que los acompañan en la exigencia de justicia se encuentra en riesgo, por lo que responsabilizaron al grupo encabezado por Raúl Rangel González y Camerino Dávalos Larrinzar de presuntas acciones de hostigamiento en la comunidad.
De acuerdo con la denuncia, el tribunal acreditó la responsabilidad penal de Inocencio Irrizari por los delitos de homicidio calificado y feminicidio, relacionados con los hechos violentos del 21 de junio de 2020, en los que fueron asesinadas 15 personas.
Los denunciantes advirtieron que, después de la resolución judicial, a través de redes sociales se ha difundido una narrativa que, aseguran, presenta similitudes con los discursos de estigmatización y confrontación que antecedieron a la masacre.
Ante este escenario, hicieron un llamado a las autoridades estatales y federales, así como a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, para que intervengan y garanticen la seguridad de los sobrevivientes y de las familias de las víctimas.
Finalmente, señalaron que la sentencia representa un avance en la búsqueda de justicia, pero insistieron en que también deben existir condiciones de protección para quienes continúan exigiendo verdad y justicia.






