
#JaimeGUERRERO
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisaría las cuentas del Instituto Nacional Electoral (INE) y que las auditorías abarcarían los periodos anteriores a 2023 y de ese año a la fecha.
En respuesta al Consejo Coordinador Empresarial (CCE), defendió la autonomía del Instituto y sostuvo que debía resguardar la voluntad popular.
Sheinbaum dijo que el auditor superior informó el viernes en la Cámara de Diputados que ya había avances en las auditorías al INE.
Explicó que se realizaría una revisión de los años previos a 2023 y que se fortalecería la auditoría iniciada para el periodo posterior.
La mandataria señaló que, si las auditorías encontraban posibles delitos, los casos debían presentarse ante la Fiscalía General de la República (FGR); si detectaban faltas administrativas, correspondería turnarlos al Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
Añadió que la Fiscalía tendría que investigar las denuncias que recibiera.
La presidenta distinguió la labor de la ASF de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, que revisa y previene irregularidades en las dependencias del Gobierno federal.
También recordó que la Cámara de Diputados nombraba al auditor superior y que el actual titular había sido designado por unanimidad de los partidos.
El CCE pidió que la nueva presidencia del INE se eligiera mediante un proceso abierto, transparente y con criterios objetivos, y que se privilegiaran perfiles técnicos e independientes.
La mandataria dijo que el Instituto debía mantener su autonomía, pero cuestionó a quienes, según ella, se asumían como propietarios de la democracia.
Sheinbaum recordó que la historia de las reformas electorales estaba ligada a distintas crisis políticas.
Relacionó la reforma de la época de Carlos Salinas de Gortari con el fraude electoral de 1988 contra Cuauhtémoc Cárdenas y las movilizaciones por la democracia.
Después mencionó la reforma de 1996, que otorgó autonomía al entonces Instituto Federal Electoral (IFE), y la de 2007, aprobada tras la elección presidencial de 2006.
Sobre la reforma de 2014, sostuvo que fue acordada por los partidos que integraban el Pacto por México y que concentró en el INE la designación de las consejerías de los organismos públicos locales electorales (OPLE).
Antes de esa reforma, explicó, los congresos estatales nombraban a las consejerías de sus institutos electorales.
Sheinbaum señaló que Morena aún no participaba como partido en el Pacto por México y afirmó que la reforma de 2014 había concentrado atribuciones en el INE.
La presidenta también recordó que Guadalupe Taddei, expresidenta del INE, provenía del organismo electoral de Sonora y afirmó que su nombramiento en 2023 fue votado por los partidos a partir de una quinteta.
Sheinbaum dijo que su propuesta de reforma electoral planteaba eliminar las diputaciones plurinominales, reducir los recursos públicos de los partidos, definir la representación proporcional sin dejar la decisión en las dirigencias y fortalecer la autonomía de los organismos estatales.
También propuso ampliar la participación ciudadana mediante consultas.
La mandataria acusó a intelectuales y comentaristas de haber respaldado a gobiernos de distintas filiaciones, desde Salinas hasta Peña Nieto, y sostuvo que ahora criticaban al Gobierno porque habían perdido influencia.
Finalmente, afirmó que las denuncias por posibles actos de corrupción debían investigarse y sancionarse por las instancias correspondientes.
Aseguró que el INE saldría fortalecido de la revisión y que las elecciones de 2027 serían ejemplares.






