
#JaimeGUERRERO
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) enfrenta carencias de personal y medicamentos, además de demandas laborales legítimas, por ello instruyó a Zoé Robledo a presentarle esta semana un plan para atenderlas.
Al referirse a la movilización, acusó de oportunistas a los partidos y organizaciones que se sumaron.
Sheinbaum cuestionó el alcance de la marcha realizada el martes en Paseo de la Reforma y pidió que cada persona sacara sus propias conclusiones sobre el número de participantes. “Es importante que cada quien tome sus propias conclusiones”, expresó.
Durante la conferencia matutina, le preguntaron por la participación de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), mineros y petroleros, además de liderazgos vinculados con Somos MX y el Partido del Trabajo (PT).
La Presidenta sostuvo que algunos partidos y organizaciones se sumaron a las exigencias laborales con fines políticos. “Sí, ayer estaban ahí algunos partidos políticos que, la verdad, no sabemos si impulsaron o de manera muy oportunista se paran por ahí”, señaló.
También se refirió a integrantes disidentes del Sindicato del Metro y a grupos de la CNTE, de quienes afirmó que no representan a la mayoría de sus respectivos gremios. “Es legítimo que se manifiesten, pero sí hay que poner todo en su justo término”, dijo.
Al preguntarle si la presencia de representantes del PT respondía a diferencias internas entre integrantes del movimiento oficialista,
Sheinbaum insistió en que su participación fue “oportunista, la verdad, por decirlo menos. Muy oportunista”. Añadió que debía cuidar sus declaraciones porque “estamos ya en periodo electoral”.
Las movilizaciones se realizaron en distintas entidades del país. Los trabajadores exigieron un aumento salarial de 10 por ciento, mejores condiciones laborales, abasto de medicamentos e insumos, y cambios en el régimen de jubilaciones y pensiones.
Las protestas ocurrieron en vísperas de la consulta convocada para este miércoles, en la que los trabajadores decidirán si aceptan el incremento global de 6.8 por ciento negociado por la dirigencia sindical: 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones.
Sheinbaum aseguró que pidió al IMSS garantizar una votación libre, sin presiones ni orientación hacia alguna de las opciones, ante las dudas expresadas por trabajadores sobre la imparcialidad del procedimiento.
“Le pedí al Instituto Mexicano del Seguro Social que fuera totalmente libre, que no hubiera ninguna orientación”, afirmó.
La mandataria instruyó a Zoé Robledo a presentarle esta misma semana un plan de acción para atender de inmediato las demandas del personal, entre ellas el desabasto de medicamentos, la falta de médicos en algunos turnos y la situación laboral de quienes fueron contratados durante la pandemia.
Además, informó que su Administración analiza aumentar las becas de los médicos residentes y realiza encuestas directamente a derechohabientes en farmacias del IMSS y del IMSS-Bienestar para verificar la entrega de medicamentos.






