
#JaimeGUERRERO
El artista muxe Elvis Guerra informó que la presidenta Claudia Sheinbaum se comunicó personalmente con él, tras la denuncia pública por las amenazas, extorsiones y el ataque armado contra su vivienda en Juchitán de Zaragoza.
De acuerdo con Guerra, la mandataria le expresó que estaba enterada de lo ocurrido, le aseguró que no habrá impunidad y se comprometió a reforzar la intervención federal mediante un operativo encabezado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
La comunicación ocurrió después de que el poeta y diseñador pidió públicamente la intervención de Sheinbaum y del secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, al advertir que teme por su vida y la de su familia.
El gobernador Salomón Jara Cruz también se comunicó con Guerra y le ofreció medidas de seguridad, además de su incorporación al mecanismo de protección correspondiente.
Un día antes, Jara había instruido una actuación urgente de las autoridades y aseguró que no habrá protección para los responsables. “No va a haber impunidad, no se va a proteger a nadie”, declaró.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca estableció como primera línea de investigación la extorsión y confirmó que ya están identificadas las dos personas que dispararon contra la vivienda: un hombre y una mujer que viajaban en motocicleta.
El ataque ocurrió la noche del 18 de septiembre en el callejón Enrique Jiménez, de la Novena Sección de Juchitán. En el lugar fueron asegurados tres elementos balísticos y actualmente existe un despliegue para localizar a los responsables.
Guerra sostuvo que la respuesta de las autoridades no debe limitarse a su caso y reiteró que su denuncia busca visibilizar la violencia que enfrentan habitantes y comerciantes de Juchitán.
Insistió en que su exigencia es colectiva: recuperar la paz y la seguridad para la población, ante personas que, aseguró, han preferido guardar silencio o abandonar la ciudad por temor.
El artista exhortó a quienes sean víctimas de amenazas o extorsiones a denunciar y no quedarse callados, pese al miedo que generan estos delitos.
Guerra reconoció que teme por su vida y la de su familia, pero sostuvo que continuará alzando la voz para que su caso contribuya a que otras víctimas denuncien y las autoridades intervengan contra la violencia en Juchitán.






