
#JaimeGUERRERO
En medio de la crisis que sacudió al INE y de los señalamientos que alcanzaron a su ahora expresidenta, Guadalupe Taddei, la presidenta Claudia Sheinbaum salió a marcar distancia política y sostuvo que Taddei ya ocupaba cargos electorales antes de que existiera Morena.
Asimismo que las empresas proveedoras cuestionadas operaban desde hace más de dos décadas.
La Presidenta pidió que la Auditoría Superior de la Federación investigue los contratos de todas las etapas y advirtió que, si se acreditan delitos, deben presentarse denuncias penales.
Esta mañana, en Palacio Nacional, Sheinbaum recordó que Taddei llegó al organismo electoral de Sonora en 2014, durante el gobierno del panista Guillermo Padrés.
Su nombramiento fue aprobado por el Consejo General del INE, entonces encabezado por Lorenzo Córdova y del que formaba parte Ciro Murayama.
“Ahora hay una campaña de que Taddei era de Morena. Ella entró al instituto electoral en el 2014”, afirmó Sheinbaum.
La Presidenta refirió que Taddei permaneció en el organismo electoral de Sonora hasta 2021 y que, posteriormente, participó en el proceso para encabezar el INE, en 2023.
Explicó que, ante la falta de un acuerdo de dos terceras partes en la Cámara de Diputados, la designación se realizó mediante un sorteo entre las personas aspirantes que habían superado las etapas de evaluación.
“Ahora parece que llegó Morena al instituto electoral, no, ella se eligió a través de una tómbola o de un sorteo porque no hubo las dos terceras partes”, expresó.
Sheinbaum rechazó que las controversias relacionadas con empresas proveedoras de materiales electorales hayan comenzado durante la gestión de Taddei.
Aseguró que hay antecedentes de presuntas irregularidades desde 1999, particularmente en el Estado de México.
Mencionó a los hermanos Hernández Casillas, vinculados con empresas que han obtenido contratos para producir materiales electorales.
También recordó que en 2005 hubo una controversia por adjudicaciones en el organismo electoral mexiquense, que derivó en la renuncia de consejeros.
“Digo yo estos coyotes porque son coyotes de empresas que se dedican a hacer papelería electoral”, señaló.
La Mandataria cuestionó que se pretenda atribuir a la actual dirigencia del INE el origen de relaciones comerciales que, según sostuvo, se remontan a más de dos décadas.
Pide sanciones penales
Sheinbaum pidió a la Auditoría Superior de la Federación investigar las contrataciones de materiales electorales desde sus antecedentes más antiguos.
Planteó revisar cómo surgieron las empresas proveedoras, quiénes las promovieron y cómo obtuvieron contratos.
La revisión, propuso, debe abarcar más de 20 años de adjudicaciones en organismos electorales estatales y en el INE.
“Que la Auditoría Superior de la Federación haga las auditorías correspondientes desde entonces, y ellos que brinden responsabilidades, que sea público y si les sale una denuncia penal que procedan las denuncias penales”, expresó.
La titular del Ejecutivo insistió en que las revisiones deben ser transparentes y que, si se acreditan irregularidades, deben determinarse las responsabilidades administrativas y penales correspondientes.
También sostuvo que las controversias por las contrataciones no ponen en duda los procesos electorales realizados en México: “Las elecciones de México no están en duda de ninguna manera”.
Sobre la designación de Blanca Cruz como presidenta interina del INE y el proceso para elegir a una nueva presidencia, Sheinbaum reiteró que debe transparentarse el funcionamiento del organismo y realizarse una auditoría para esclarecer las irregularidades denunciadas.






