Sheinbaum descarta el fin del T-MEC y afirma que México mantiene el diálogo comercial con Estados Unidos

La presidenta aseguró que las conversaciones con Washington continúan, aunque todavía no existe un acuerdo definitivo sobre los aranceles. Donald Trump reiteró su intención de sustituir el tratado trilateral por un pacto bilateral con México, mientras persisten las diferencias sobre el futuro de la relación comercial.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó que las recientes declaraciones del mandatario estadounidense, Donald Trump, representen el fin inmediato del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y sostuvo que las conversaciones entre ambos gobiernos continúan con el objetivo de alcanzar acuerdos que permitan atender las diferencias comerciales.

Ante las expresiones de Trump, quien volvió a plantear la posibilidad de terminar con el acuerdo trilateral y negociar un tratado bilateral con México, la mandataria mexicana destacó que ambos países mantienen canales de comunicación abiertos y que, aunque existen avances, todavía no se ha concretado un entendimiento definitivo.

“Seguimos dialogando, es lo importante”, afirmó Sheinbaum al referirse al estado de las negociaciones, en las que uno de los principales temas pendientes es la reducción de los aranceles impuestos por Estados Unidos a determinados productos mexicanos.

La presidenta explicó que Washington decidió conducir por separado las conversaciones con México y Canadá, en lugar de abordar las negociaciones comerciales como un proceso conjunto entre los tres socios de América del Norte.

Trump insiste en sustituir el acuerdo trilateral por uno bilateral

Las declaraciones de Sheinbaum se producen después de que Donald Trump reiterara, durante un discurso en Clarksville, su intención de impulsar un nuevo acuerdo comercial con México y cuestionara la necesidad de mantener a Canadá dentro del esquema comercial.

El presidente estadounidense sostuvo que su gobierno podría negociar directamente con México, lo que abriría la posibilidad de sustituir el actual mecanismo trilateral por un entendimiento bilateral.

Esta postura representa un desafío para la continuidad del T-MEC en su configuración actual, debido a que el tratado establece un marco de integración comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.

Sin embargo, las declaraciones de Trump no significan, por sí mismas, que el acuerdo haya terminado. La posibilidad de modificar el esquema comercial dependerá de las decisiones que adopten los gobiernos involucrados y de los procedimientos previstos para revisar o sustituir los compromisos vigentes.

Por su parte, Sheinbaum evitó presentar las expresiones del mandatario estadounidense como una ruptura consumada y centró su respuesta en la continuidad de las conversaciones diplomáticas y comerciales.

Aranceles, principal tema pendiente en las conversaciones

La presidenta reconoció que todavía no se alcanza un acuerdo definitivo sobre los aranceles, uno de los asuntos centrales de las negociaciones entre México y Estados Unidos.

Aunque señaló que existen avances importantes, aclaró que estos no equivalen al cierre de las conversaciones ni a la solución de todas las diferencias comerciales.

“En efecto, hay avances importantes en las negociaciones, todavía no tenemos un acuerdo final, pero seguimos dialogando, que es lo importante”, expresó.

El tema arancelario es relevante para México debido a la estrecha integración de sus cadenas productivas con las de Estados Unidos, particularmente en sectores que dependen del intercambio de insumos, componentes y mercancías a través de la frontera.

Por ello, las decisiones que adopte Washington pueden repercutir en las condiciones de acceso de los productos mexicanos al mercado estadounidense, así como en los costos de las empresas que participan en el comercio bilateral.

Hasta el momento referido en las declaraciones, la mandataria no anunció la conclusión de un acuerdo que resolviera de manera definitiva las diferencias sobre los aranceles.

La revisión del T-MEC y la posibilidad de extender su vigencia

Otro de los puntos abordados por Sheinbaum fue la posibilidad de extender la vigencia del tratado comercial por un periodo adicional de 16 años.

La presidenta indicó que Estados Unidos optó por no ampliar en ese momento la vigencia del acuerdo bajo ese esquema y que se establecieron revisiones anuales. No obstante, insistió en que la posibilidad de una extensión posterior no está descartada.

El T-MEC contempla mecanismos de revisión y establece condiciones específicas para determinar su continuidad a largo plazo. Por ello, las conversaciones actuales y las decisiones de los tres países serán relevantes para definir el rumbo del acuerdo.

La revisión del tratado no debe confundirse automáticamente con su cancelación. Se trata de procesos distintos, cuyos efectos dependerán de las determinaciones que adopten los gobiernos y de los mecanismos legales correspondientes.

En ese contexto, la postura expresada por Sheinbaum apunta a mantener abierta la negociación y evitar que las declaraciones públicas sobre un posible acuerdo bilateral se interpreten como una decisión definitiva sobre el futuro del comercio regional.

Reportes sobre presiones en materia energética

A las diferencias comerciales se sumó un reporte del diario estadounidense Financial Times, que informó que Trump ha insistido ante Sheinbaum en la necesidad de concretar acuerdos relacionados con el sector energético.

Este tema añade otro componente a la relación bilateral, debido a que las conversaciones entre ambos gobiernos no se limitan a los aranceles, sino que también pueden involucrar intereses económicos y sectores estratégicos.

No obstante, la información citada sobre las presiones en materia energética corresponde al reporte del medio estadounidense. Las declaraciones de Sheinbaum reproducidas en la nota se concentraron en el estado de las negociaciones comerciales y en la necesidad de continuar el diálogo.

La evolución de este asunto dependerá de los planteamientos que cada gobierno coloque sobre la mesa y de los acuerdos que, en su caso, puedan anunciarse oficialmente.

México mantiene abierta la vía diplomática

Frente a la posibilidad de que Estados Unidos busque negociar por separado con México y Canadá, el gobierno mexicano sostiene que las conversaciones continúan y que aún existen asuntos por resolver.

Sheinbaum no dio por terminado el T-MEC ni anunció un acuerdo bilateral que lo sustituya. Su mensaje fue que las negociaciones siguen en marcha, aunque todavía no se ha alcanzado una solución definitiva sobre los aranceles.

El panorama comercial permanece sujeto a las decisiones de los gobiernos de América del Norte, especialmente ante la postura de Trump de reconsiderar el formato trilateral y la intención mexicana de continuar el diálogo.

Por ahora, el principal punto pendiente es convertir los avances mencionados por la presidenta en acuerdos concretos. Mientras tanto, la continuidad de las conversaciones será determinante para conocer si el T-MEC conserva su estructura actual, si se modifica mediante los mecanismos correspondientes o si los gobiernos optan por explorar otros esquemas de relación comercial.