El programa contempla 12 medidas que deberán mostrar resultados en los próximos 120 días, hasta febrero de 2027. Zoé Robledo informó que se destinarán 11 mil 745 millones de pesos adicionales para reducir el rezago quirúrgico, fortalecer la plantilla laboral, mejorar el abasto de medicamentos y renovar el equipamiento hospitalario.
El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció un plan emergente para atender las principales deficiencias del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), entre ellas el desabasto de medicamentos, las largas listas de espera para cirugías y la falta de personal en distintas unidades médicas.
La estrategia fue presentada este martes durante la conferencia matutina, luego de que la mandataria reconociera que algunos pacientes deben esperar varios meses para recibir una intervención quirúrgica. El programa contempla 12 medidas que deberán comenzar a reflejar resultados en un periodo de 120 días, además de acciones que podrían prolongarse más allá de ese plazo.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, detalló que el plan tendrá una inversión adicional de 11 mil 745 millones de pesos, recursos que, de acuerdo con lo expuesto por el funcionario, se buscarán financiar mediante ahorros institucionales, nuevos esquemas de contratación y mejoras en los procesos de adquisición.
Entre las principales acciones destacan la realización de 31 mil 700 cirugías adicionales, la contratación de 2 mil 500 médicos especialistas, el otorgamiento de plazas permanentes a casi 11 mil trabajadores y un incremento salarial del 8% para aproximadamente 500 mil empleados del instituto.
La estrategia busca responder a las necesidades de los pacientes y del personal sanitario, en un contexto en el que las autoridades reconocen la existencia de demoras en la atención y la necesidad de fortalecer la capacidad operativa de los hospitales.
IMSS busca reducir las listas de espera para cirugías
Uno de los principales componentes del plan será ampliar el número de intervenciones quirúrgicas para atender a pacientes que llevan meses esperando una fecha para sus operaciones.
Durante la presentación, Sheinbaum reconoció que las demoras representan una de las principales inconformidades de los derechohabientes, particularmente entre quienes necesitan procedimientos que no se realizan de manera inmediata.
“La gente dice: ‘es que me dieron una cirugía en tres, cuatro, cinco meses’”, señaló la presidenta al explicar la necesidad de revisar los tiempos de atención y acelerar la programación de las intervenciones pendientes.
De acuerdo con Zoé Robledo, el IMSS prevé realizar 31 mil 700 cirugías adicionales, distribuidas en distintos procedimientos para atender el rezago acumulado.
La programación contempla las siguientes intervenciones:
- 11 mil 305 cirugías de cataratas.
- 7 mil operaciones de vesícula.
- 5 mil 893 procedimientos de prótesis de rodilla.
- 3 mil 744 cirugías de hernia.
- Mil 311 intervenciones para colocar prótesis de cadera.
Estas cantidades forman parte de las intervenciones previstas para ampliar la capacidad quirúrgica del instituto y reducir el número de pacientes que permanecen en espera.
Como parte de la estrategia, el IMSS comenzará a contactar a las personas que llevan más tiempo esperando una operación para ofrecerles fechas más próximas, según la disponibilidad de quirófanos, personal médico y recursos hospitalarios.
La medida pretende dar prioridad a quienes acumulan mayores tiempos de espera. Sin embargo, el resultado dependerá de la capacidad de cada unidad médica para reorganizar sus servicios y disponer de los recursos necesarios para cumplir con las nuevas programaciones.
Anuncian aumento salarial del 8% para trabajadores
El fortalecimiento de las condiciones laborales también forma parte del programa emergente. El Gobierno federal anunció un incremento salarial del 8% para alrededor de 500 mil trabajadores del IMSS, superior al 6.8% que se tenía previsto inicialmente.
Según lo informado, el ajuste se acordó después de una nueva negociación con el sindicato del instituto.
La medida busca atender las condiciones laborales de quienes participan en la prestación de los servicios médicos y administrativos, en un momento en que las autoridades también plantean ampliar la capacidad de atención en hospitales y clínicas.
Además del aumento salarial, el programa contempla otorgar 10 mil 939 plazas permanentes a trabajadores del organismo, incluidos empleados que fueron contratados durante la pandemia de COVID-19.
La incorporación de estas plazas pretende dar mayor estabilidad laboral al personal y fortalecer la operación de las unidades médicas. No obstante, la información presentada no detalla cómo se distribuirán todas las plazas ni en qué fechas se formalizará cada nombramiento.
Abrirán convocatoria para contratar a 2 mil 500 especialistas
Otra de las prioridades será atender la falta de médicos especialistas en distintas áreas y turnos hospitalarios.
Para ello, el IMSS anunció que abrirá una convocatoria el próximo 3 de noviembre para incorporar a 2 mil 500 médicos especialistas, con énfasis en servicios que requieren fortalecer su capacidad de respuesta.
Entre las áreas mencionadas se encuentran urgencias, medicina interna y radiología, además de hospitales y turnos donde existe escasez de personal.
La contratación busca reforzar los equipos médicos y contribuir a que las unidades puedan atender una mayor cantidad de pacientes, realizar procedimientos pendientes y reducir las demoras en la prestación de los servicios.
Sin embargo, la incorporación efectiva de especialistas dependerá del proceso de selección, la disponibilidad de profesionales y la asignación de las plazas a las unidades que presentan mayores necesidades.
Prevén comprar equipos médicos, camas y material hospitalario
El plan también incluye una ampliación del equipamiento médico para fortalecer los servicios de diagnóstico, tratamiento y atención hospitalaria.
De acuerdo con lo anunciado, se prevé adquirir 100 equipos médicos de alta tecnología, así como otros 2 mil 917 equipos destinados a distintos servicios del instituto.
A esto se sumará la compra de más de 18 mil camas, camillas y otros artículos hospitalarios, con la intención de mejorar la capacidad instalada y las condiciones de atención en las unidades médicas.
La adquisición de estos recursos forma parte de las acciones para responder al incremento de la demanda y mejorar la operación de los hospitales.
No obstante, las autoridades reconocieron que algunos componentes del programa podrían requerir más tiempo que el plazo inicial de 120 días, especialmente aquellos relacionados con la adquisición, entrega e instalación de equipamiento especializado.
Abasto de medicamentos, otra de las prioridades
La estrategia contempla medidas para mejorar el suministro de medicamentos y material de curación, uno de los temas que inciden directamente en la atención de los derechohabientes.
Para ello, se plantea modernizar los almacenes, digitalizar las solicitudes y establecer nuevos mecanismos de distribución que permitan agilizar el traslado de los insumos hacia las unidades médicas.
La intención es mejorar el seguimiento de las necesidades de cada hospital y reducir los problemas relacionados con la disponibilidad de medicamentos y materiales indispensables para los tratamientos.
Sin embargo, el anuncio no precisa cuántos medicamentos se incorporarán, qué unidades recibirán atención prioritaria ni cuál será el indicador específico para medir la reducción del desabasto.
Por ello, el cumplimiento de esta parte del programa deberá evaluarse a partir de los resultados que se registren en el suministro y la disponibilidad efectiva de los insumos para los pacientes.
Un plazo de 120 días para mostrar resultados
Zoé Robledo explicó que las 12 medidas se aplicarán durante un periodo de 120 días, con el objetivo de que los primeros resultados se reflejen hasta febrero de 2027.
La inversión adicional de 11 mil 745 millones de pesos deberá respaldar las acciones de ampliación quirúrgica, contratación de personal, fortalecimiento de las condiciones laborales, adquisición de equipo y mejora de los procesos de distribución.
Sheinbaum sostuvo que los avances deberán observarse durante los próximos cuatro meses, aunque reconoció que determinadas acciones no podrán completarse necesariamente dentro de ese plazo.
El desafío será convertir los anuncios en mejoras verificables para los derechohabientes: que los pacientes reciban fechas más próximas para sus operaciones, que los medicamentos estén disponibles, que las unidades cuenten con personal suficiente y que el equipamiento llegue a los hospitales que lo necesitan.
El plan emergente establece una ruta de intervención para atender problemas reconocidos por el propio Gobierno federal. Su alcance real podrá determinarse conforme avance la implementación y se conozcan los resultados de las 12 medidas, particularmente en los tiempos de espera, el abasto de insumos y la capacidad de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social.






