
Diana Méndez
La Sección XXII del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, adherida a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), convocó a sus agremiados a participar en un paro nacional de 72 horas los días 18, 19 y 20 de marzo, como parte de su jornada de lucha a nivel nacional.
De acuerdo con la convocatoria emitida por el Comité Ejecutivo Seccional, la movilización tiene como objetivo exigir la reinstalación inmediata de la mesa de diálogo entre la Comisión Nacional Única de Negociación (CNUN) y el Gobierno Federal, así como la atención directa a las demandas del magisterio.
Entre las principales exigencias destacan la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la cancelación de la reforma educativa y el cumplimiento de acuerdos previos, además de un incremento salarial del 100 por ciento y garantías de estabilidad laboral.
Como parte de las acciones, se contempla una Marcha Nacional Representativa el 18 de marzo en la Ciudad de México, del Ángel de la Independencia hacia Palacio Nacional, donde también se prevé la instalación de un plantón.
En Oaxaca, la dirigencia magisterial informó que habrá movilizaciones regionales y bloqueos en puntos estratégicos, definidos por sectores de Valles Centrales. Entre los lugares contemplados como puntos de acción permanente se encuentran: Ciudad Administrativa, instalaciones de Pemex, tienda Sam’s Club, Palacio de Gobierno, Comisión Federal de Electricidad (CFE), Plaza Oaxac, Ciudad Judicial y Administrativa.
Estos puntos corresponden a sectores como Ciudad, Estatales, Etla, Miahuatlán, Ocotlán, Tlacolula, Periferia y Zimatlán, donde el magisterio instalará campamentos y realizará acciones de presión durante los días del paro.
Asimismo, se prevé una movilización en Salina Cruz, donde docentes marcharán desde la agencia Ford hacia el parque central del municipio, con la participación del magisterio del Istmo.
La Sección 22 no descartó la toma de oficinas gubernamentales, empresas transnacionales, casetas de peaje y bloqueos carreteros como parte de su estrategia de presión.
Finalmente, la dirigencia reiteró el llamado a sus bases a participar de manera organizada, al señalar que la movilización es clave para la defensa de la educación pública y los derechos laborales del magisterio.







