Reconocen ausencia de plan para cumplir sentencia sobre rescate de los ríos Atoyac y Salado

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Diana Mendez

En el seguimiento a la ejecución de la sentencia que ordena el rescate de los ríos Atoyac y Salado, el juez Primero de Distrito en el Estado de Oaxaca, Emanuel Hernández Alva, reconoció mediante acuerdo de fecha 23 de febrero de 2026, dentro del expediente 621/2016, que no se ha construido un instrumento técnico integral para organizar y dirigir el cumplimiento del fallo.

Esto significa que actualmente no existe un plan formal que establezca acciones concretas, plazos definidos, asignación presupuestal, autoridades responsables ni indicadores que permitan medir el avance real en el cumplimiento de la sentencia.

En un caso ambiental de esta magnitud, un instrumento técnico de ejecución debería contemplar metas específicas y verificables, un cronograma detallado, recursos claramente asignados y mecanismos de seguimiento judicial. Sin estos elementos, la resolución —aunque obligatoria— carece de una estructura que permita supervisar su cumplimiento de manera ordenada y transparente.

La ausencia de esta hoja de ruta dificulta determinar si las autoridades están cumpliendo plenamente con lo ordenado, si el avance es parcial o si los informes presentados carecen de resultados concretos. El rescate de dos ríos altamente contaminados requiere coordinación interinstitucional, planeación técnica y seguimiento constante.

El propio juzgador ha señalado que no puede crear procedimientos especiales más allá de lo previsto en la Ley de Amparo; sin embargo, el reconocimiento de que no existe una guía técnica para conducir la ejecución coloca en el centro del debate la eficacia práctica de la sentencia y la capacidad institucional para traducir una resolución judicial en acciones verificables en el territorio.

Carlos Morales Sánchez, presidente de Litigio Estratégico Indígena A.C., sostuvo que el caso de los ríos Atoyac y Salado evidencia que el reto de la justicia ambiental no concluye con la obtención de una sentencia favorable, sino con garantizar que exista una estrategia clara, calendarizada y medible que permita hacerla efectiva.