
#JaimeGUERRERO
“Nosotros somos los pueblos y comunidades que vivimos y trabajamos aquí”: con esa declaración, las autoridades de Rancho Viejo, municipio de Villa Sola de Vega, desconocen la representatividad del grupo autodenominado “Observatorio Comunitario del Agua” y le niegan toda legitimidad social y jurídica en su territorio para decidir sobre proyectos como la presa “Mujer Solteca”.
El documento, firmado el 5 de marzo por el agente de policía Germán Santos Cortez y respaldado por más de cien habitantes de la localidad, acusa a dicha organización de carecer de mandato comunitario y de pretender, “sin arraigo local, erigirse como portavoz de nuestras decisiones o imponer agendas ajenas a nuestra realidad”.
El texto es categórico, el Observatorio “no representa a Rancho Viejo ni a nuestras comunidades, no cuenta con el respaldo de la asamblea y actúa sin legitimidad social ni jurídica en este territorio”.
El trasfondo del conflicto es la presa “Mujer Solteca”, proyecto que las autoridades describen como “una obra de infraestructura estratégica” aprobada por unanimidad en asamblea conforme a usos y costumbres.
Los firmantes rechazan que organizaciones externas cuestionen esa decisión y advierten que el diálogo con los tres niveles de gobierno deberá realizarse “con las autoridades legalmente constituidas y con los órganos comunitarios reconocidos por nuestros usos y costumbres”, nunca a través de intermediarios sin respaldo asambleario.
En su pronunciamiento, las autoridades de Rancho Viejo son directas en su exhortación a los gobiernos estatal y federal: que no se dejen “confundir por grupos externos que buscan generar conflicto o protagonismo político a costa de la paz comunitaria”.
La decisión sobre el territorio, concluyen, “corresponde única y exclusivamente a quienes lo habitamos”.
La respuesta comunitaria se produjo luego de que integrantes del Observatorio Ciudadano Comunitario del Agua (OCCAMA) exigieran a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) no validar ni autorizar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) elaborada para la construcción de la presa, conocida también como “Margarita Maza”, con la que se pretende abastecer de agua potable a la ciudad de Oaxaca y su zona metropolitana.
Juan José Consejo, integrante del organismo, calificó el estudio de instrumento “extraordinariamente deficiente” cuyos datos, afirmó, “no son consistentes y están desactualizados”.
No obstante, las autoridades de Rancho Viejo, municipio de Villa Sola de Vega, desconocen formalmente la representatividad del “Observatorio Comunitario del Agua” y le niegan toda legitimidad social y jurídica en su territorio para decidir sobre proyectos como la presa “Mujer Solteca”.






