
Diana Mendez
Habitantes del municipio indígena de Santiago Xanica, en la Sierra Sur de Oaxaca, denunciaron públicamente una serie de irregularidades políticas, administrativas y electorales, así como la presunta intromisión del gobierno estatal en la vida interna de la comunidad, particularmente en el proceso de designación de autoridades municipales para el periodo 2026–2028.
A través de un pronunciamiento dirigido a la Presidencia de la República, al gobernador del estado, a los pueblos indígenas, medios de comunicación y a la sociedad civil, la comunidad señaló que la administración municipal 2023–2025, encabezada por Miriam Sulamita Díaz Luis, dejó una gestión marcada por obras inconclusas, falta de resultados y un deterioro en la organización comunitaria, pese a los esfuerzos colectivos realizados por el pueblo.
De acuerdo con el documento, los inconformes acusan que el gobierno estatal continúa otorgando respaldo político a Díaz Luis, quien fue anunciada como presidenta municipal “auto-reelecta” para el próximo periodo, situación que la comunidad rechaza al considerar que no se respetaron los usos y costumbres, ni se realizó una asamblea general previa con convocatoria formal, requisito fundamental para el nombramiento de autoridades en el municipio.
Los pobladores señalaron que en Santiago Xanica no está permitida la reelección de autoridades municipales y que no existe ningún acuerdo, acta o documento comunitario que avale dicho proceso, por lo que consideran inválido el nombramiento. Asimismo, denunciaron que esta imposición vulnera su derecho consuetudinario, la vida comunitaria y los principios organizativos del pueblo indígena.
En su pronunciamiento, la comunidad también expresó una denuncia más amplia sobre prácticas que consideran parte de un modelo de gobierno excluyente, tales como corrupción, nepotismo, desvío de recursos, violaciones a derechos humanos, falta de atención a conflictos agrarios y sociales, inseguridad, así como el uso de prácticas clientelares, compra de voluntades y manipulación política para debilitar los procesos organizativos de los pueblos.
Ante este panorama, los habitantes de Santiago Xanica exigieron la destitución inmediata de Miriam Sulamita Díaz Luis como presidenta municipal auto-nombrada, el desconocimiento del proceso electoral señalado como irregular y el respeto pleno a la autonomía, decisiones comunitarias y formas propias de organización del pueblo.
Finalmente, la comunidad afirmó que no permitirá que su voz sea silenciada ni que intereses externos definan su futuro, reiterando su postura de lucha en defensa de su autodeterminación y derechos colectivos.







