Los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y Estados Unidos, Barack Obama, se han reunido en en el marco de la cumbre del G20 en San Petersburgo, en un encuentro que ha puesto de relieve sus divergencias sobre una intervención militar en Siria, cuando se celebra el último día de la cumbre. Una jornada que líderes y ministros han aprovechado para intensificar sus contactos en un intento de evitar el ataque del que son partidarios EE.UU., Francia y Turquía.
El encuentro entre ambos mandatarios que se prolongó por 20 minutos no estaba previsto y ha tratado “fundamentalmente” de la cuestión siria, ha explicado el asesor del jefe Kremlin Yuri Ushakov. “Las divergencias se mantienen”, ha añadido.
Además, Ushakov ha adelantado que “en el curso de la reunión de Putin con Obama se llegó al acuerdo de continuar los contactos, principalmente a través de los ministros de Exteriores respecto a una serie de asuntos, también relacionados con Siria”.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, cuyo país es el principal aliado del régimen de Bachar Al Asad, ha emprendido una ronda de encuentros bilaterales con sus colegas de China, Canadá, Francia y Turquía.
Después invitará a un almuerzo a los responsables de Exteriores al que asistirán también el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y su representante especial para el conflicto sirio, Lajdar Brahimi.
La ONU: una acción agravará la situación humanitaria
El jefe de la ONU ha reiterado a los mandatarios su advertencia de que una acción armada contra Siria solo agravará la situación humanitaria en ese país, y les ha instado a llegar a un acuerdo para convocar cuanto antes una conferencia de paz en Ginebra.
Para recabar respaldo a esta iniciativa, Ban se ha reunido con la canciller alemana, Angela Merkel, con la que ha tratado “acerca del conflicto en Siria, el agravamiento de la crisis humanitaria y la investigación sobre el empleo de armas químicas”, según ha informado un portavoz de la ONU.
También ha mantenido otra reunión bilateral centrada en Siria con el presidente de Francia, Francois Hollande, a la que han asistido Brahimi, y el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius. Francia es actualmente el único país europeo dispuesto a participar en una intervención militar contra Siria, si el Congreso de EE.UU. autoriza al presidente Barack Obama a lanzarla, aún sin el aval de la ONU.
Según el portavoz de Ban, el secretario general “informó a Hollande acerca de la investigación llevada a cabo sobre el terreno por inspectores de la ONU” sobre lo sucedido el pasado 21 de agosto, cuando supuestamente las tropas sirias emplearon armas químicas matando a más de 1.400 personas cerca de Damasco.
En su actividad frenética para tratar de privilegiar la vía del arreglo político, el secretario general de la ONU se ha reunido este viernes también con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, que como Hollande es uno de los líderes más inclinados a actuar contra Al Asad.
Por su parte, Brahimi ha advertido que ningún país puede tomar la ley en sus manos y que cualquier intervención militar debe contar con el aval del Consejo de Seguridad.
La crisis siria centra el debate
Aunque la crisis siria estaba oficialmente fuera de la agenda de la cumbre, el asunto se ha colado definitivamente en los trabajos, y este jueves los mandatarios discutieron sobre ello en la cena que tuvieron juntos.
El ágape solo confirmó las divergencias existentes sobre Siria y las “fuerzas estuvieron dividas casi a partes iguales”, según ha informado el portavoz el Kremlin, Dmitri Peskov.
“Una serie de países defendió el punto de vista de adoptar medidas apresuradas (contra Siria), sin tener en cuenta a los organismos internacionales”, ha dicho Peskov. Ha agregado que “otra serie de Estados llamó a no devaluar el derecho internacional y a no olvidar que solo el Consejo de Seguridad de la ONU tiene derecho a adoptar la decisión de emplear la fuerza militar”.
Aunque el primer ministro británico, David Cameron -aliado de Obama pero atado de pies y manos para sumarse a una intervención en Siria por el rechazo de su parlamento- aseguró este jueves que tienen nuevas pruebas de que Asad empleó gas sarín.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, tenía previstas este viernes sendas reuniones bilaterales en San Petersburgo, con su colega chino, Xi Jinping, opuesto como Rusia a una acción militar contra Siria sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU, y con el francés Hollande.
Agencias