
Diana Méndez
La Asamblea de Mujeres Indígenas de Oaxaca (AMIO) manifestó su rechazo a la propuesta de reforma integral a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, impulsada por el gobernador Salomón Jara Cruz, así como a la iniciativa de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, al considerar que ambas propuestas representan retrocesos en el reconocimiento de los derechos colectivos y la libre determinación de las comunidades.
La organización señaló que estas iniciativas no garantizan una participación efectiva de los pueblos indígenas y cuestionó los mecanismos de consulta implementados, al considerar que no cumplen con los principios de ser previos, libres, informados, de buena fe y culturalmente adecuados.
El posicionamiento surge luego de que los días 24 y 25 de octubre se realizara el VIII Encuentro Estatal de la Asamblea de Mujeres Indígenas de Oaxaca, espacio en el que participaron mujeres provenientes de distintos pueblos y regiones de la entidad para dialogar sobre los desafíos que enfrentan sus comunidades.
Entre sus principales señalamientos, la Asamblea advirtió que las propuestas legislativas podrían debilitar derechos fundamentales como la autonomía, el autogobierno y la autodeterminación de los pueblos, además de poner en riesgo sus territorios, sistemas normativos y patrimonio biocultural.
Asimismo, denunció que los procesos de consulta han reproducido condiciones de exclusión y desigualdad, al señalar que la participación de las mujeres indígenas ha sido limitada y que no se han considerado suficientemente sus necesidades, demandas y problemáticas particulares.
Respecto a la reforma constitucional estatal, la organización cuestionó que el proceso impulsado por el Gobierno de Oaxaca pudiera derivar en una nueva Constitución sin garantizar previamente la participación amplia y efectiva de las comunidades. También expresó preocupación por presuntas prácticas de simulación, acarreos y consultas que, desde su perspectiva, no reúnen los estándares internacionales.
La Asamblea recordó que en Oaxaca más del 65 por ciento de la población se reconoce como indígena y el 31.2 por ciento habla alguna lengua originaria, por lo que consideró indispensable que cualquier transformación del marco constitucional incluya a los pueblos y comunidades en la toma de decisiones.
Ante este escenario, exigió un verdadero proceso de diálogo y consulta, el respeto a los estándares internacionales, una participación amplia de las mujeres indígenas y el reconocimiento de los derechos de niñas, niños y jóvenes de los pueblos originarios.
Finalmente, la Asamblea de Mujeres Indígenas de Oaxaca sostuvo que ninguna reforma sobre los derechos de los pueblos puede construirse sin su participación y advirtió que legislar sin garantizar su intervención efectiva reproduce prácticas históricas de exclusión.






