DIana Mendez
En un mensaje marcado por la preocupación y el llamado a la conciencia, el Arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, exhortó a los fieles a rechazar la violencia como camino para resolver los conflictos comunitarios que persisten en diversas regiones del estado.
Durante la homilía celebrada en la Catedral Metropolitana, el Arzobispo reflexionó sobre la urgencia de una conversión sincera del corazón y sobre los estragos que provoca el odio alimentado por la venganza.
“No se arreglan con armas y nuestros pueblos no han querido entender que con las armas lo único que hacemos es sembrar más odio y más venganza, y esto no se va a terminar”, dijo con voz firme.
Criticó duramente la lógica de la represalia que persiste entre comunidades enfrentadas: “Mataste a mi padre, mato a tu padre. Mataste a mi hijo, mato a tu hijo. Te viniste al pueblo para atacarnos, yo, pueblo, te ataco en otro momento. ¿Y qué se arregla así? Nada. Lo desarreglamos más”, sentenció.
Vázquez Villalobos relató con pesar cómo ha sido testigo de esta violencia al visitar pueblos en conflicto, y cómo sus propios sacerdotes, en medio de la incertidumbre, le han pedido oraciones al escuchar balaceras durante la noche. “A veces mis padrecitos me llaman asustados, porque también son humanos… así viven a veces nuestros pueblos”.
El jerarca católico insistió en que la solución está en el diálogo, en la escucha mutua y en el respeto: “Los conflictos se arreglan sentándonos, hablando y escuchando. Qué triste que utilicemos las armas para poder arreglar un conflicto”.
Finalmente, elevó una súplica por la paz y pidió la intercesión de la Virgen María para que los pueblos de Oaxaca puedan vivir en armonía: “Que Dios nos ayude a convertirnos, que toque nuestro corazón y nos quite esa ira que nos ciega… Dios los bendiga en esta semana a todos ustedes”.