¡Ay, estimados ciberlectores! Nuestra reportera 100% estirada, adicta al bótox y al ácido hialurónico, nos cuenta que la columna Lavadero Político de la semana pasada levantó más de una pestaña en el Poder Judicial de Oaxaca. Y no precisamente por algún novedoso tratamiento de belleza, sino porque a la Dirección General de Libertad Oaxaca llegó un escrito ejerciendo el derecho de réplica.
¡Sopas! ¡Ahora sí se nos alborotó el gallinero judicial!
Pero agárrese, estimado ciberlector, porque aquí viene lo verdaderamente sabroso. Resulta y resalta que en nuestra entrega anterior, titulada “¡Le pintaron caracolitos al magistrado Pestañas! Los $1,800 millones tendrán que esperar”, en ningún momento mencionamos el nombre de Juan Carlos Díaz Carranza. ¡Ni una sola vez! Hablamos del magistrado Pestañas y, mire usted qué maravilla, fue el propio Díaz Carranza quien levantó la mano, se identificó como aludido y nos envió cuatro páginas para responder.
¡Hágame el rechingado favor! Nosotros pusimos el saco en el aparador y el magistrado llegó, se lo probó, se miró al espejo y hasta nos mandó sus medidas.
¡Je, je, je!
Y como en este Lavadero no solamente se enjuagan los trapitos del poder, sino que también se respeta la libertad de expresión y el derecho de réplica, con muchísimo gusto publicamos íntegramente el documento remitido por el magistrado. Aquí caben todas las voces, incluso las de quienes se reconocen en un apodo que nadie les adjudicó por su nombre.
Eso sí, estimados ciberlectores, ejercer el derecho de réplica no significa que los cuestionamientos periodísticos desaparezcan por arte de magia. El magistrado tiene todo el derecho de hacer sus precisiones y nosotros tenemos exactamente el mismo derecho de revisar sus argumentos, contrastarlos con documentos públicos y seguir preguntando.
Porque una cosa es aclarar y otra muy distinta pretender que la historia política se borre con una firma y cuatro hojas.
A continuación, reproducimos íntegramente el derecho de réplica enviado por el magistrado Juan Carlos Díaz Carranza, fechado el 16 de octubre de 2026.
Derecho de réplica del magistrado

¡Del derecho de réplica a los trapitos del PRI!
¡Y ahora sí, estimados ciberlectores, vamos a lo que sigue!
Nuestra reportera 100% estirada, que podrá tener inmovilizada media cara por tanto bótox, pero conserva intacta la memoria, nos cuenta que uno de los puntos más interesantes de la réplica es aquel donde el magistrado aborda su militancia partidista, sus relaciones políticas y sus actividades de posicionamiento.
Díaz Carranza explica que, por su condición de magistrado, tiene prohibido militar en partidos políticos. ¡Y en eso tiene razón! Pero una cosa es la prohibición que actualmente le impone su cargo y otra muy distinta es su trayectoria anterior.
Porque, ¡oh, sorpresa!, en los archivos periodísticos de 2016 aparece el nombre de Juan Carlos Díaz Carranza entre los aspirantes a una diputación local por el Partido Revolucionario Institucional, específicamente por el distrito de Zimatlán de Álvarez. La publicación también lo identificaba como excoordinador de delegados del Infonavit durante la etapa en que Alejandro Murat Hinojosa encabezó ese instituto.
¡Ay, magistrado! ¡Es que la memoria digital tiene menos arrugas que nuestraZimatlán de Álvarez. La publicación también lo identificaba como excoordinadorde un rumor salido de alguna sobremesa política. Hablamos de una publicación periodística fechada el 4 de marzo de 2016, titulada “Juniors, exdiputados y ediles señalados de corrupción van por curul en el PRI”, difundida por Libertad Oaxaca.
Ahí está el antecedente. Haber buscado una candidatura priista no demuestra por sí solo militancia formal, pero sí constituye un vínculo político que merece ser explicado cuando se pretende presentar una trayectoria completamente ajena a los partidos.
Porque las fotografías pueden desaparecer de una cuenta de Facebook, pero las hemerotecas tienen la pésima costumbre de conservar lo que algunos preferirían olvidar.
¡Chin! ¡Y nosotros que pensábamos que el PRI solamente reciclaba funcionarios, no recuerdos!
Y que conste, estimados ciberlectores, que nadie está cuestionando el derecho del magistrado a tener amistades, simpatías o antecedentes políticos. Lo que resulta interesante es cómo se concilian esos antecedentes con las exigencias de independencia e imparcialidad que hoy acompañan su investidura judicial.
Porque una cosa es colgar la camiseta partidista al entrar al Tribunal y otra muy distinta es demostrar que también se dejaron las lealtades políticas (sobre todo las muratistas) en el guardarropa.
¡El magistrado Pestañas quiere hacer su voluntad! ¿Y la unidad del Poder Judicial?
Pero agárrese, estimado ciberlector, porque nuestra reportera 100% estirada asegura que el asunto no termina en las viejas fotografías del PRI. Ahora resulta que, mientras el magistrado anda defendiendo su imagen pública, en los pasillos del Poder Judicial se escuchan versiones sobre nuevos desencuentros que, de confirmarse, dejarían bastante mal parada aquella bonita historia de unidad institucional.
¡Ay, qué delicadito nos salió el Pestañas!
Cuentan nuestras lenguas viperinas que el magistrado Juan Carlos Díaz Carranza estaría empeñado en que las propuestas relacionadas con la nueva Constitución de Oaxaca aparezcan como planteamientos de la comisión que encabeza y no como una posición institucional del Tribunal Superior de Justicia.
Según nuestras fuentes, la magistrada presidenta Erika María Rodríguez Rodríguez ya habría dejado claro que las aportaciones deben presentarse institucionalmente, en representación del Tribunal y no como patrimonio particular de alguno de sus integrantes.
Pero dicen que nuestro autonombrado Pestañas sigue montado en su macho y no hay quien lo baje.
¡Caray! Hay quienes confunden presidir una comisión con recibir las escrituras del Poder Judicial.
Y es que nuestras fuentes aseguran que para el próximo lunes se tiene prevista una visita de trabajo a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Sin embargo, el magistrado estaría decidido a realizar su propio congreso en Tuxtepec, pese a las diferencias que esta decisión habría generado.
¿Se trata de actividades compatibles, de problemas de coordinación o de una disputa por el protagonismo? Porque una comisión puede tener su agenda, pero también debe responder a las responsabilidades institucionales que le corresponden.
¡No vaya a resultar que tenemos un Tribunal con dos timones y un magistrado convencido de que el barco solamente navega cuando él da las órdenes!
Pero aquí viene la parte verdaderamente delicada.
Nuestras lenguas viperinas aseguran que los desacuerdos no serían únicamente administrativos. Según versiones que llegaron a este Lavadero, Díaz Carranza estaría buscando respaldo político para que las propuestas de su comisión prevalezcan sobre otros planteamientos relacionados con la reforma constitucional promovida por el gobernador Salomón Jara Cruz.
Incluso, nuestras fuentes mencionan posibles acercamientos con el grupo político del senador Alejandro Murat Hinojosa, su antiguo jefe en el Infonavit (y parece que actual).
¡Sopas! ¡Ahora sí se puso interesante el asunto!
Y aquí es donde nuestra reportera, que tiene más contactos que una clínica de rejuvenecimiento, comienza a preguntarse qué tan profundas son aquellas viejas relaciones políticas.
Porque las mismas fuentes sostienen que entre los cálculos atribuidos al magistrado estaría la posibilidad de reconstruir entendimientos con el grupo de los Murat y facilitar, llegado el momento, condiciones políticas favorables para Ivette Morán de Murat.
¿Será que existen gestiones políticas ajenas a las funciones jurisdiccionales? ¿Quién está promoviendo los acercamientos? ¿Y qué papel podría desempeñar un magistrado en eventuales acuerdos de grupos partidistas?
¡Ay, estimados ciberlectores! En Oaxaca las reconciliaciones políticas a veces son más rápidas que las sentencias judiciales.
Y es que nuestras lenguas viperinas también hablan de una historia de acercamientos, distanciamientos y posteriores reconciliaciones entre estas familias que durante años compartieron intereses políticos.
Pero aquí viene otra pregunta que merece respuesta.
¿Dónde quedó aquella cercanía que, según nuestros informantes, Díaz Carranza cultivó con el gobernador Salomón Jara cuando buscaba llegar a la magistratura?
Cuentan nuestras fuentes que en aquel proceso hubo reuniones, gestiones y hasta presuntos esfuerzos de posicionamiento mediante encuestas publicadas en un periódico nacional, mismas que el Magistrado patrocinó, para abrirle camino a su aspiración.
Y todavía hay más.
Nuestras lenguas viperinas aseguran que al magistrado le habría quedado una espinita bastante profunda por no haber alcanzado la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia. Una aspiración que, según esas versiones, todavía no termina de abandonar.
¡Ah, caray! ¡Con razón dicen que hay heridas que ni con bótox, ácido hialurónico y veinte sesiones de rejuvenecimiento consiguen desaparecer!
Así que, estimados ciberlectores, el magistrado Juan Carlos Díaz Carranza tiene todo el derecho de responder, aclarar y defender su trayectoria. Lo que no puede esperar es que una réplica cierre automáticamente el debate sobre sus antecedentes, sus responsabilidades públicas o las decisiones que toma como integrante del Poder Judicial.
Y nuestra reportera 100% estirada, adicta al bótox y al ácido hialurónico, nos manda decir que seguirá muy pendiente de lo que ocurra en los pasillos judiciales, porque entre comisiones, reformas constitucionales, viejas amistades y nuevas aspiraciones parece que todavía queda bastante tela de dónde cortar.
Porque en política, estimados ciberlectores, lo peligroso no es tener amigos en todos los bandos, sino que llegue el día en que todos descubran lo que se les prometió a sus espaldas.
¡Y aguas, magistrado! Que esta vez nadie le puso el saco. Usted solito vino a recogerlo, y hasta firmó de recibido.
¡Je, je, je!
Cuenta nuestra reportera Green, adicta a la Verde, que en el Partido Verde ya comenzaron los Juegos del Hambre rumbo a 2027 y 2028. Hay promesas de candidaturas, aspirantes que se sienten palomeados y uno que otro ingenuo que ya anda gastando en recorridos porque le dijeron que era “el bueno”.
Pero lo verdaderamente sabroso no está en los que esperan su huesito, sino en quien pretende repartirlos: Raúl Bolaños Cacho Cué, mejor conocido por nuestras lenguas viperinas como el mayordomo de los Murat (miau -miau), a quien Arturo Escobar y Vega ya destapó como propuesta del Verde para la gubernatura de Oaxaca en 2028.
¡Sopas! ¡Al mayordomo ya le andan buscando las llaves de Palacio de Gobierno!
Lo que no sabemos es si Escobar está mal informado, no conoce Oaxaca o alguien le contó una historia demasiado bonita. Porque una cosa es destapar candidatos desde las alturas y otra muy distinta conseguir que el pueblito noble y sabio les entregue su voto.
Y ahí, estimados ciberlectores, es donde nuestras lenguas viperinas dicen que el mayordomo tiene su verdadero problema.
Porque mientras el “Teleso – miau -miau” parece tener bastante facilidad para encontrar padrinos políticos, sus críticos le reprochan que no haya construido una relación verdadera con los oaxaqueños. Dicen que aparece cuando necesita votos y después cuesta más trabajo encontrarlo en territorio que una aguja en un pajar.
¡Ay, qué ingrato es el pueblo noble y sabio! Uno se toma la molestia de regresar cada tres años y todavía le preguntan dónde estuvo todo ese tiempo (el chiste se cuenta solo).
Nuestra reportera Green asegura haber recogido testimonios de ciudadanos que recuerdan expresiones de rechazo y abucheos durante recorridos anteriores, tanto en colonias de la capital como en otras localidades. No faltan quienes le reprochan sus ausencias y, sobre todo, sus vínculos con los Murat.
¡Miau, miau! ¡Al mayordomo no siempre le abren la puerta!
Y para muestra, su campaña de 2024, cuando obtuvo la diputación federal por el distrito 8 de Oaxaca. Cuentan nuestras fuentes que, mientras otros candidatos y estructuras de la coalición caminaban territorio, organizaban reuniones y movilizaban simpatizantes, Bolaños aparecía en actividades donde no siempre era bien recibido.
¡Qué bonito negocio electoral! Unos ponen los zapatos, otros ponen la estructura y al final todos aparecen sonriendo en la fotografía de la victoria.
Pero tampoco hay que sorprenderse, estimados ciberlectores, porque el mayordomo lleva años cultivando relaciones en las alturas. Primero con Alejandro Murat Hinojosa, en cuyo entorno político desarrolló buena parte de su carrera, y ahora con Ricardo Monreal Ávila, quien lo puso en la Presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, y todo por ser un buen carga maletas y huele punes.
¡Mire nada más qué bien conectadito nos salió!
Pero agárrese, estimado ciberlector, porque esta película ya tiene una versión anterior y hasta fotografías para desempolvar.
¿Se acuerdan de Heliodoro Díaz Escárraga, mejor conocido como El Yoyo?
Aquel personaje hizo carrera cerca de José Murat Casab, ocupó una vicepresidencia de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente y también fue mencionado entre quienes aspiraban a posiciones políticas mayores en Oaxaca. Sin embargo, la gubernatura que llegó a figurar entre sus aspiraciones nunca se concretó.
Y ahora aparece Raúl Bolaños, ligado políticamente al cachorro Murat, estrenando la Presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y con un destape para gobernador bajo el brazo.
¡Ay, qué cosas! Al viejo Murat le tocó El Yoyo y al cachorro le salió el mayordomo. Cambiaron las generaciones, los partidos y las fotografías, pero nuestras lenguas viperinas encuentran demasiado parecido en el libreto.
La pregunta es si al nuevo protagonista también terminarán guardándole sus aspiraciones en el mismo cajón donde quedaron las de El Yoyo.
¡No vaya a ser que tanta campanita en San Lázaro termine sonando a despedida!
Y aquí viene otra parte de la historia que seguramente no les contaron a los dirigentes nacionales del Verde: ¿con qué estructura propia pretende Bolaños disputar una gubernatura?
Porque, estimados ciberlectores, nuestra reportera Green revisó el jardín y encontró que varias de sus supuestas armas secretas son los mismos personajes que llevan años dando vueltas por la política oaxaqueña. Algunos salieron del viejo PRI, otros han transitado entre partidos y unos cuantos parecen convencidos de que cambiarse la camiseta equivale a estrenar trayectoria.
Ahí tienen a Antonio Amaro Cancino, con antecedentes en el priismo y una trayectoria cercana a los Murat. También a Elvia-G Pérez López, cuya promoción pública ha utilizado referencias y colores asociados a Morena y no al Verde.
¡Ay, qué bosque tan peculiar! Se supone que están sembrando el futuro del Verde y a ratos parece que están organizando una reunión de antiguos desleales conocidos del PRI.
Pero lo más sabroso son las nuevas adquisiciones.
Cuentan nuestras lenguas viperinas que entre quienes hoy encuentran acomodo alrededor del mayordomo hay personajes que antes lo criticaban, lo hacían menos y no perdían oportunidad de dedicarle uno que otro calificativo poco cariñoso en redes sociales. Ahora resulta que hasta podrían compartir espacios políticos.
¡Hágame el rechingado favor! Parece que el Mayordomo no tiene un gramo de dignidad y amor propio.
Y hay otros personajes que, según nuestra reportera, lleva tantos brincos de partido en partido que ya no sabe uno si está construyendo una carrera política o coleccionando todos los colores del arcoíris de la comunidad LGBT. ¡Solo profesionales!
Lo curioso es que Bolaños, quien tendría que demostrar qué nuevos cuadros y propuestas está construyendo su partido, parece rodearse de personajes cuyas trayectorias ya eran conocidas mucho antes de que comenzara el actual reparto de aspiraciones.
Y mientras se acomodan los recién llegados, nuestras lenguas viperinas aseguran que continúan las promesas de candidaturas para 2027. Unos dicen que ya tienen el respaldo del mayordomo; otros presumen acuerdos nacionales y algunos hasta comenzaron a gastar dinero y desgastar zapatos.
¡Ay, creaturitas! No vaya a resultar que, cuando Morena y el Verde se sienten a negociar, descubran que las candidaturas que les prometieron ya estaban comprometidas con alguien más.
Pero volvamos a lo importante, estimados ciberlectores, porque detrás del destape de Bolaños hay una cuestión política que merece mucha más atención que las fotografías y los aplausos.
Raúl no llega a esta aspiración sin historia. Su trayectoria está estrechamente vinculada al grupo de Alejandro Murat, y por eso el eventual regreso de antiguos colaboradores del muratismo a posiciones de poder no sería un detalle menor. Para nuestros reporteros, el verdadero debate es si el Verde pretende construir un proyecto propio o abrir una nueva puerta de influencia a quienes ya gobernaron Oaxaca.
¡Y que no nos salgan con que los Murat ahora son de Morena y el mayordomo del Verde, como si los cambios de camiseta borraran automáticamente las relaciones de toda una vida!
Lo que no pueden hacer es pedirle a Oaxaca que olvide de dónde viene cada personaje y con quién ha caminado.
Y mientras el mayordomo sueña con sentarse en la silla grande, nuestra reportera Green solamente tiene una última pregunta:
¿De verdad quieren ofrecerle a Oaxaca un gobierno nuevo o están buscando quién les abra otra vez la puerta a los viejos inquilinos?
¡Porque una cosa es cambiar al mayordomo y otra muy distinta cambiar a los dueños de la casa!
Al tiempo…
Los tiempos electorales se adelantaron en Oaxaca y el árbitro electoral sigue durmiendo el sueño de los justos o, en términos más coloquiales, haciéndose de la vista gorda. Y es que todo mundo ya anda en campaña.
Pero el IEEPCO ni por enterado de lo que sucede en sus narices. El proceso electoral de 2027 pinta difícil y puede salirse de control.
Sabemos que, a estas alturas, pedirles a los integrantes del Consejo General que hagan algo y metan en cintura a todas esas corcholatitas del creador es imposible…
¡Conste que ya les advertimos!
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Cuenta nuestra reportera Electorera 100% Chaira que quien ya anda frotándose las manitas porque, según sus cercanos, recibió la bendición para buscar una diputación local es nada más y nada menos que Víctor López Leyva, titular de la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader), mejor conocido por nuestras lenguas viperinas como ¡el Just For Men!
¡Sopas! ¡Parece que tanto rezarle a todos los santos habidos y por haber finalmente le dio resultado!
Y es que cuentan que el funcionario llevaba meses esperando la venia del gobernador Salomón Jara Cruz para brincar del gabinete al Congreso. Ahora, con el supuesto visto bueno en la bolsa, solamente estaría esperando la convocatoria para presentar su renuncia y comenzar su aventura electoral por tierras de la Mixteca, donde su esposa, Wilhelmy Aurory Carrizosa Rojas, fue presidenta municipal de Villa de Tejúpam de la Unión.
¡Ay, estimados ciberlectores! ¡Cómo florecen las aspiraciones en el jardín primaveral cuando comienzan a repartirse las bendiciones!
Pero lo verdaderamente sabroso es que el Just For Men llegaría a esta nueva etapa con una larga lista de cuestionamientos sobre las contrataciones de la Sefader, esos cursitos, tallercitos y asesorías por cantidades millonarias que nuestras lenguas viperinas ya han exhibido en anteriores entregas de esta columna.
¡Hágame el rechingado favor! ¡Con tanto dinero gastado en capacitaciones, cualquiera pensaría que estaban preparando a los próximos científicos de la NASA!
Y ahora que se habla de una candidatura prácticamente amarrada, nuestras lenguas viperinas ya se preguntan si el funcionario también tendrá preparado su colchoncito económico para financiar la campaña. Porque después de tantas contrataciones cuestionadas, lo mínimo será conocer de dónde salen los recursos para propaganda, recorridos y movilizaciones.
¡No vaya a resultar que los cursitos hayan dejado algo más que diplomas y fotografías!
Lo curioso es que, mientras siguen pendientes las explicaciones sobre esos gastos, el nombre del Just For Men ya circula entre quienes presumen contar con el respaldo del jardín primaveral para 2027.
Así que, estimados ciberlectores, a los demás aspirantes de aquella región les tocará averiguar qué tan cierto es el palomeo, porque una cosa es competir en una convocatoria y otra encontrarse con que alguien ya presume haber recibido la bendición desde antes.
Y mientras el Just For Men prepara su siguiente movimiento, nuestra reportera Electorera solamente deja una pregunta sobre la mesa:
¿Primero aclararán los millones gastados en cursitos y tallercitos o el siguiente reconocimiento al funcionario será entregarle una candidatura?
¡Porque en la Primavera, hasta las cuentas pendientes parecen quedarse esperando mientras florecen los nuevos huesitos!
Cuenta nuestra reportera Electorera 100% Chaira que quien anda recorriendo los caminos de la Mixteca, de comunidad en comunidad y hasta de casa en casa, es Sergio López Sánchez, quien recientemente dejó la dirección general del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Oaxaca (CECyTEO) para buscar una candidatura a diputado federal rumbo a 2027.
¡Y vaya que trae movida la agenda!
Porque en cuestión de días se le ha visto en Tlaxiaco, Santo Domingo Tonalá, Asunción Nochixtlán, Zimatlán de Lázaro Cárdenas, Asunción Atoyaquillo y San Antonio de Juárez, en Putla, además de Torralba de Juárez, en Santa Lucía Monteverde. ¡Sopas! ¡A este paso, va a terminar conociendo más caminos que los propios transportistas de la región!
Y no crean, estimados ciberlectores, que Sergio es nuevo en estos menesteres. Ya fue diputado local por Tlaxiaco, presidió la Junta de Coordinación Política del Congreso oaxaqueño y también ocupó una curul en San Lázaro. Así que experiencia legislativa tiene y conoce bastante bien el movimiento político de aquella región.
Pero hay algo interesante en sus publicaciones. En unas fotografías aparece dialogando con habitantes de las comunidades; en otras, repartiendo material informativo, reuniéndose con grupos de vecinos y hasta recibiendo una canasta de productos de la región.
Lo curioso es que sus mensajes tienen un denominador común: unidad, organización, sumar voluntades y fortalecer el proyecto de transformación. Palabras que, en estos tiempos de definiciones rumbo a 2027, también forman parte del vocabulario de quienes buscan regresar a las boletas electorales.
Y mientras algunos aspirantes todavía andan calculando por dónde comenzar sus recorridos, Sergio ya está dejando constancia de los suyos.
Ahora habrá que ver cómo se desarrolla el proceso interno de Morena, porque una cosa son las aspiraciones, otra los acuerdos políticos y otra muy distinta lo que finalmente decidan las instancias partidistas, que andan en un doble juego con todos a nivel nacional.
En la Cuenca del Papaloapan, la disputa por la presidencia municipal de San Juan Bautista Tuxtepec hace que sigan surgiendo candidatos como matas de caña, y nuestro reportero Juguito de Piña ya no se da abasto para cubrir a tanto aspirante.
Los turquesas quieren repetir una vieja hazaña con Goyo Castañeda; los naranjas buscan revivir viejas glorias de la mano de Irineo Molina, mientras que en Morena el panorama luce complicado, ya sea con Paco Niño o Lalo Ximénez.

Las primeras encuestas plataneras, según nos cuentan, colocan a Ana Gabriela Delgado, actual presidenta del DIF Municipal, como una de las aspirantes a seguir de cerca. Solo queda esperar bajo qué siglas buscará abanderar sus aspiraciones en 2027.

De la mano de Fernando Huerta, actual presidente municipal, esta pareja de prófugos de la aldea pitufina saltó al PT y se hizo del poder municipal en Tuxtepec.
Ahora no lo quieren soltar.
Desde la Costa oaxaqueña, nuestra reportera Estrellita Marinera nos informa sobre el funcionario primaveral que anda jugando a dos bandas y que, mientras en la capital oaxaqueña jura lealtad a Morena, por otro lado anda promoviendo candidaturas de otro partido.
¡Y para muestra, un botón!
En Santa María Huazolotitlán, el actual titular del IFREO, Giovanni Riaños Saguilán, ya destapó descaradamente a su candidato a la presidencia municipal y, con esto, le hace un tremendo boquete al partido oficial que tanto le ha dado y que actualmente gobierna esa localidad.
Aquí la pregunta es:
¿Ya saben en la dirigencia estatal de Morena sobre este tipo de «acuerdos» que se andan haciendo en estos municipios y con otras siglas?
Aquí les hemos informado oportunamente de la pérdida de confianza en los gobiernos morenistas por parte del pueblito bueno y sabio.
¿Será acaso que Giovanni Riaños ya también le perdió la fe a la esperanza de México?
Y bueno, ya que hace varias semanas hablamos de las Naranjitas Podridas, no guardemos todavía el exprimidor, porque en ese naranjal oaxaqueño siguen apareciendo personajes y ocurrencias que merecen su buena lavada.
Cuenta nuestra reportera Naranjita Podrida que Movimiento Ciudadano anda buscando cómo pintar de naranja la capital oaxaqueña rumbo a 2027 y, entre tanto político reciclado que ha ido llegando a sus filas, parece que alguien tuvo una idea maravillosa: si los políticos de siempre ya no emocionan, ¡pues traigamos a alguien de la farándula!
Y así aparece Mario Carballido, mejor conocido como “Mr. Escándalo”, actor, conductor, comunicador y viejo conocido de la televisión mexicana, quien desde hace tiempo comenzó a “reconectarse con Oaxaca”, ofrecer sus servicios de oratoria y dejarse ver cerca de personajes de Movimiento Ciudadano.
Pero ahora resulta que nuestro flamante personaje anda muy aplicado en su nueva faceta de político de territorio. Lo mismo se sube al Citybus para presumir que convive con el pueblo que recorre mercados, promociona a las doñitas y sus negocios, prueba las delicias oaxaqueñas y presume lo mucho que disfruta estar en su tierra.
¡Ay, qué bonito es regresar a las raíces cuando se acercan las elecciones!
Porque una cosa es decirse oaxaqueño y otra conocer verdaderamente Oaxaca. Carballido ha desarrollado buena parte de su vida y carrera en la Ciudad de México, y ahora parece empeñado en descubrir, cámara en mano, los rincones de una capital que pretende gobernar.
Por cierto, en uno de sus videos desde el Citybus aparece muy sonriente, disfrutando del recorrido, mientras un pasajero sentado junto a él se cubre el rostro. No sabemos si no quería salir en la grabación o simplemente estaba acomodándose, pero la escena tiene su gracia: uno buscando reflectores y el otro con la cara tapada.

¡Oso mil!
Y es que Carballido tiene una trayectoria bastante peculiar para quien aparentemente aspira a sentarse en la silla principal del Ayuntamiento. Pasó por el Centro de Educación Artística de Televisa, participó en telenovelas y programas de televisión y posteriormente desarrolló una carrera como conductor. Seguramente una cámara no le provoca ni cosquillas.
El pequeño problema es que Oaxaca de Juárez no es un foro de televisión y la Presidencia Municipal tampoco se gobierna con teleprompter.
Hasta ahora, su trayectoria pública conocida está fundamentalmente relacionada con el entretenimiento, pero no encontramos una experiencia equivalente administrando un gobierno, manejando presupuestos públicos, conduciendo una dependencia o enfrentando problemas como seguridad, basura, movilidad, comercio informal, mercados, obra pública, sindicatos y agencias municipales.
Porque, estimados ciberlectores, una cosa es saber desenvolverse frente a las cámaras y otra muy distinta saber qué hacer cuando se apagan los reflectores y comienzan los problemas de gobierno.
El asunto es que los partidos en México llevan años confundiendo fama con capacidad política, como si millones de personas reconociendo una cara fueran equivalentes a conocer la administración pública. Y cada temporada electoral vuelve el mismo casting: actores, cantantes, deportistas, conductores, luchadores y cuanto famoso tenga seguidores suficientes para ahorrarle al partido el trabajo de construir liderazgos desde abajo.
La receta parece facilísima: agarre una celebridad, póngale chaleco del partido, llévela al mercado, consiga unas fotografías comiendo memelas, súbala al transporte público, grábela conviviendo con la gente y espere unas semanas hasta que alguien descubra, muy espontáneamente, que “el pueblo la quiere”.
¡Ay, nanita!
México ya ha probado ese experimento demasiadas veces y los resultados han sido de todos colores. Ahí están los casos de Carmelita Salinas, Sergio Mayer, Paquita la del Barrio, Alfredo Adame, Toñita de La Academia, el Pato Zambrano y Paola Suárez, amiga de Wendy Guevara, entre otros personajes que han incursionado, con distinta suerte, en la política o en las contiendas electorales.
Algunos ni siquiera lograron convertir su popularidad en votos; otros consiguieron cargos públicos. Pero la lección sigue siendo la misma: una celebridad puede resolverle a un partido el problema de reconocimiento de una candidatura, pero no necesariamente el problema de capacidad de un gobierno.
Y si nuestros políticos de carrera ya han demostrado que un título, un cargo o veinte años de militancia tampoco garantizan buenos resultados, imagínense lo que puede ocurrir cuando la principal carta de presentación es haber salido en televisión.
Pero en Oaxaca el asunto tiene todavía más jiribilla.
Movimiento Ciudadano intenta venderse como una alternativa frente a los partidos tradicionales, mientras abre sus puertas a personajes que cargan kilómetros de recorrido por otras fuerzas políticas. Ahora pretende agregar al coctel una figura de televisión. Políticos reciclados por un lado, famoso por el otro, bastante naranja, una buena campaña en redes sociales y ¡listo!, nueva política recién exprimida.
Ahí aparece además Pepe Guzmán, otro viejo conocido de este Lavadero Político, acompañando el proyecto naranja después de una trayectoria partidista suficientemente movediza, de la cual ya hablamos la semana pasada, como para preguntarnos qué tan novedoso puede resultar un movimiento construido con politicuches provenientes precisamente de aquello que asegura querer superar.
Y ése puede convertirse en el verdadero problema para Mario Carballido. Quizá alguien debería explicarle que en política importa muchísimo quién te invita, quién te presenta, quién camina contigo y, sobre todo, quién pretende convertirse en tu operador.
Una cara nueva rodeada de prácticas viejas termina envejeciendo políticamente bastante rápido.
Por si fuera poco, nuestro querido “Mr. Escándalo” tampoco llega precisamente con una hemeroteca vacía. Durante años su nombre ocupó espacios en revistas y programas de espectáculos por sus relaciones personales, sus diferencias públicas con Carmen Campuzano y controversias con exparejas, incluidas disputas familiares y señalamientos relacionados con pensiones que fueron ventilados mediáticamente.
¡Vaya que conoce el negocio de los reflectores!
Así que aguas, Mario, porque una cosa es protagonizar una telenovela y otra meterse en la política oaxaqueña, donde los abrazos duran lo que tarda en aparecer una candidatura más conveniente. Y con semejantes compañías, más le valdría revisar bien el contrato antes de aceptar el papel estelar.
Porque no vaya a ser que, después de tanto paseo en Citybus, tanta visita a los mercados y tanta sonrisa para las cámaras, descubra que en esta producción naranja los protagonistas son desechables, los villanos nunca mueren y los verdaderos dueños del espectáculo llevan años viviendo del presupuesto.
¡Ay, Mario! En Televisa por lo menos te avisaban cuándo terminaba la novela; en la política oaxaqueña te sacan del reparto y todavía te cobran la función.


El lunes de esta semana fue detenido un taxista señalado como presunto responsable de atropellar a un motociclista sobre la calle Mina de la ciudad de Huajuapan.
Lo que a muchos les llamó la atención del reciente atropellamiento es que la unidad involucrada resultó ser un taxi pirata, uno de los cientos que asfixian las calles de Huajuapan operando bajo el cobijo del presidente municipal, Luis “Chupón” Martínez. Y no es casualidad: el propio jefe de la policía vial municipal, Luis Jesús Rosales, es señalado como propietario de una unidad irregular que circula sin placas ni permisos, una situación que el alcalde conoce y solapa a la perfección. A partir de la nota que nuestro Flechador del Sol sacó la semana pasada sobre este cínico encubrimiento, uno se pregunta: ¿cuántos más de estos vehículos, propiedad de los elementos de vialidad o funcionarios municipales, circularán en la ciudad con total impunidad?

Tras ser localizado con tecnología aérea en un percance distinto, el ruletero fue sacado de su casa y trasladado al cuartel municipal. Sin embargo, el operativo dejó al descubierto una grave irregularidad: los elementos policiacos municipales ejecutaron la captura y mantuvieron al hombre retenido en sus instalaciones sin contar con una orden de aprehensión. Al detenido lo tuvieron guardado en ese lugar hasta que el documento oficial por fin salió, y solo entonces fue remitido a la Vicefiscalía.
Esta repentina y milagrosa eficiencia tiene una explicación puramente política. Ahora que se aproximan los destapes para las candidaturas municipales en Huajuapan, Cristian Reyes se ha puesto las pilas para localizar a un prófugo en unas cuantas horas. Por esta detención de película, en los pasillos ya le llaman el “Harfuch de Huajuapan”, mientras otros, con más sorna, le dicen “El Batman huajuapeño”. Pero dentro de la burbuja del presidente Chupón, el apodo es mucho más claro: le llaman “nuestro candidato”.

No hay que perder de vista que Cristian Reyes es el verdadero “delfín” del actual alcalde, operando bajo el agua mientras utilizan a otras figuras del Cabildo como simple cortina de humo. Cristian no es solo el jefe policial; en la sombra, se ha consolidado como el proveedor VIP y socio de negocios del presidente municipal. Es él quien mueve los hilos del alquiler de camiones de basura, le vende todo tipo de vehículos al Ayuntamiento y acapara contratos millonarios, como los uniformes sobrevalorados para policías y bomberos.
La ecuación es sencilla: si Cristian llega a la presidencia municipal, el negocio redondo continuará y el Chupón estará salvado, con las espaldas cubiertas ante cualquier investigación por sus malos manejos y desvíos de recursos. En Huajuapan, la justicia no es ciega, solo vuela en dron cuando la campaña lo exige.
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Nos cuenta nuestro reportero en la Mixteca, el Flechador del Sol, que en las altas esferas del poder municipal de Huajuapan los celos políticos están a flor de piel tras el reciente foro de seguridad y La Paz. Resulta que al presidente municipal, Luis “Chupón” Martínez, y a su padre, el “Señor del Cerro”, Luis de Guadalupe Martínez, no les hizo ninguna gracia el protagonismo y la contundencia con la que un empresario local participó en la discusión. El impacto fue tal que ahora la instrucción inmediata es usar a sus alfiles para armar una serie de foros que sirvan como distracción, asegurándose de que ese incómodo empresario no sea invitado.
En ese mismo foro, los asistentes tuvieron que soportar el discurso de la “eterna” Ithalivi Salazar, quien tuvo el descaro de declarar que la violencia contra los niños es un tema de “seguridad nacional”. Una postura que resulta indignante y hueca para quienes recuerdan que, durante su paso por el DIF, su cuidado por los menores simplemente brilló por su ausencia. El colmo fue cuando entregó a un niño violentado, vía telefónica y sin certificar si realmente quien se lo llevaba era su madre, solo por la prisa de no abandonar una reunión de priístas.

Pero la ironía más grande de este gobierno es su capacidad para darse de topes contra la pared. Después de pasar cinco largos años golpeando, bloqueando y extorsionando a un empresario cervecero local, lo único que ha logrado el Ayuntamiento es victimizarlo y construir, sin quererlo, a un opositor firme que ya se perfila como un fuerte aspirante a la presidencia municipal. Lo han golpeado tanto que ellos mismos fabricaron a su propio rival.
Y es que la ambición política obliga a la caballada a moverse por todos lados. Mientras el regidor Enrique Camarillo busca amarrar la candidatura municipal por Movimiento Ciudadano; el doctor Víctor Manuel García Nájera también está armando su estructura mediante fundaciones y torneos deportivos para buscar la presidencia por una vía distinta al Partido Verde.
Si el gobierno actual pensaba quedarse con el pastel completo y dejar un cabildo a modo por otros tres años, parece que la jugada se les va a indigestar.
Vivirá poco quien no entienda lo aquí dicho, recuerde estimado ciberlector, la frase de la semana:
En política, algunos no necesitan talento ni preparación para ascender; les basta con saber a quién adular y cuándo ponerse de rodillas.












