
Diana Mendez
A través de sus redes sociales, el expresidente municipal Francisco Martínez Neri salió al paso de la observación por 85 millones 786 mil 176 pesos que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó en la cuenta pública 2024 del Ayuntamiento capitalino.
En su posicionamiento, el exedil sostiene que las observaciones “no son definitivas” y rechaza que exista un daño patrimonial, al asegurar que los recursos señalados corresponden a pagos reales por la transportación y confinamiento de residuos sólidos fuera del estado, tras el cierre definitivo del basurero de Zaachila.
El argumento central de su defensa es político y contextual: la crisis de la basura obligó al municipio, durante los últimos meses de 2022, todo 2023 y parte de 2024, a asumir costos extraordinarios para evitar un colapso sanitario en la ciudad.
Ese episodio uno de los más críticos de su administración marcó la agenda pública y tensionó las finanzas municipales.
Sin embargo, en términos técnicos, la ASF no califica intenciones ni emergencias, sino la legalidad del gasto, la correcta aplicación de participaciones federales y la comprobación documental. El monto observado no es menor. Aunque se encuentra en fase de aclaración y no constituye aún una resolución firme, sí abre la puerta a responsabilidades si no se solventa conforme a la norma.
Martínez Neri aseguró que colaborará con las autoridades fiscalizadoras y que informará sobre el avance del proceso. La discusión, no obstante, trasciende el comunicado: el foco está en si los pagos por el traslado de basura cumplieron con todos los requisitos administrativos y contractuales exigidos por la ley.







