Industria cárnica pide al Congreso aumentar presupuesto para sanidad agroalimentaria en 2027

ANETIF advierte que el incremento propuesto para el Senasica es insuficiente y podría comprometer el estatus zoosanitario, el empleo rural y las exportaciones de carne mexicana

La industria cárnica mexicana hizo un llamado al Congreso de la Unión para incrementar de manera sustancial los recursos destinados a la sanidad e inocuidad agroalimentaria durante 2027, al considerar que el presupuesto planteado para el sector resulta insuficiente frente a los desafíos sanitarios que enfrenta el país.

La Asociación Nacional de Establecimientos Tipo Inspección Federal (ANETIF) advirtió que un aumento limitado de los recursos destinados a las autoridades sanitarias podría poner en riesgo el estatus zoosanitario de México, además de generar afectaciones para el empleo rural y las exportaciones de productos cárnicos.

El planteamiento fue expuesto durante la tercera Junta del Consejo Directivo de la ANETIF, realizada en Monterrey, donde representantes del sector analizaron los retos que enfrenta la industria y la necesidad de fortalecer las capacidades de vigilancia y prevención sanitaria.

ANETIF cuestiona aumento de recursos para Senasica

De acuerdo con el organismo, el proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 contempla un incremento de apenas 2.2 por ciento para el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

La propuesta considera alrededor de 5 mil 200 millones de pesos, frente a los 5 mil 86 millones de pesos asignados durante el ejercicio actual.

Para la industria, los recursos planteados no corresponden con las necesidades que actualmente enfrenta el sector agroalimentario mexicano, particularmente ante la presencia de amenazas sanitarias que pueden afectar la producción nacional y el comercio internacional.

“Para el sector agroalimentario mexicano, la sanidad no constituye un gasto, es una inversión estratégica y un bien público indispensable para la seguridad alimentaria, la competitividad, la productividad y la seguridad nacional”, afirmó Alonso Fernández Flores, presidente de ANETIF.

Advierten estancamiento del Programa de Sanidad e Inocuidad

La asociación también señaló que el Programa de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria tendría recursos por aproximadamente 3 mil 787 millones de pesos, cantidad que, según el organismo, representa prácticamente un estancamiento respecto al ejercicio anterior.

Ante este escenario, el director general de ANETIF, Raúl Riquelme Cacho, solicitó al Poder Legislativo revisar la propuesta presupuestal y establecer mecanismos de financiamiento que permitan garantizar la continuidad de las labores sanitarias.

El representante empresarial planteó además la necesidad de establecer una política de fondos multianuales, con el objetivo de proporcionar mayor certeza a los programas y controles sanitarios que requieren continuidad durante varios ejercicios.

Riquelme Cacho sostuvo que la petición no corresponde únicamente a la industria cárnica, sino que involucra al conjunto de las actividades agroalimentarias del país.

“Este planteamiento no corresponde únicamente a un subsector, es una posición que compartimos todos quienes producimos granos, frutas, hortalizas, carne, leche, huevo, productos acuícolas y pesqueros, así como quienes transforman, comercializan y exportan alimentos”, señaló.

Piden reforzar controles para mantener exportaciones

Durante la reunión también se destacó la necesidad de fortalecer los mecanismos de vigilancia para evitar que productos que no cumplan con las condiciones sanitarias requeridas ingresen a los canales de comercialización y exportación.

Autoridades de Senasica remarcaron la importancia de blindar los avisos de movilización ganadera para impedir el ingreso de canales que no cuenten con la certificación correspondiente de establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF).

Asimismo, se planteó que los productores cumplan con las Buenas Prácticas Pecuarias antes de enero de 2027, como parte de las condiciones necesarias para mantener las cuotas de exportación.

La certificación TIF constituye un mecanismo mediante el cual el Gobierno de México, a través de Senasica, reconoce a establecimientos que cumplen con requisitos sanitarios, de higiene y control veterinario para el procesamiento de productos cárnicos.

Para la industria, mantener estos estándares resulta fundamental debido a que la sanidad animal y la inocuidad de los alimentos están directamente relacionadas con la posibilidad de acceder y permanecer en mercados internacionales.

Gusano barrenador mantiene bajo alerta al sector ganadero

La petición de mayores recursos ocurre en un contexto de alertas zoosanitarias que mantienen bajo vigilancia a distintas regiones del país.

Entre las principales preocupaciones de los productores se encuentra el gusano barrenador del ganado, cuya presencia y propagación han obligado a reforzar las acciones de vigilancia epidemiológica, particularmente en regiones fronterizas y del sur de México.

El sector ganadero ha advertido que cualquier deterioro en las condiciones sanitarias podría generar restricciones comerciales y afectar el flujo de productos hacia mercados internacionales, particularmente hacia Estados Unidos.

La protección de la sanidad animal adquiere especial importancia para las exportaciones de ganado y carne, debido a que los países compradores establecen requisitos sanitarios que deben ser cumplidos para permitir el ingreso de productos mexicanos.

También vigilan influenza aviar

A las preocupaciones relacionadas con el ganado se suman los desafíos sanitarios en el sector avícola.

La industria mantiene vigilancia ante la detección de brotes focalizados de influenza aviar, incluidos casos registrados en aves silvestres y unidades de producción.

Frente a este panorama, los productores consideran necesario fortalecer las capacidades operativas, técnicas y de monitoreo de Senasica para responder oportunamente ante cualquier amenaza que pueda afectar a la producción agroalimentaria.

Industria advierte posibles impactos económicos

Para ANETIF, el fortalecimiento de la sanidad agroalimentaria debe considerarse una medida preventiva para evitar afectaciones económicas mayores.

Una reducción en la capacidad de vigilancia, inspección y respuesta ante enfermedades podría tener consecuencias sobre la producción, el comercio y las exportaciones, además de generar impactos para productores, trabajadores y empresas vinculadas con las cadenas agroalimentarias.

Por ello, la industria pidió al Congreso analizar el presupuesto propuesto para 2027 y considerar un incremento de los recursos destinados a los programas sanitarios.

La discusión presupuestal será, de acuerdo con el sector, una oportunidad para definir los recursos que tendrá México para enfrentar las amenazas zoosanitarias durante el próximo año y preservar las condiciones necesarias para mantener la producción nacional, la seguridad alimentaria y el acceso de los productos mexicanos a los mercados internacionales.