El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana informó que el proyecto contará con infraestructura moderna y recursos federales para fortalecer el control de la población penitenciaria. Mientras avanzan los trabajos, el penal de Mazatlán, conocido como “El Castillo”, permanecerá bajo vigilancia reforzada de la Guardia Nacional y personal penitenciario.
Tras dos hechos violentos registrados en menos de 24 horas en el Centro Penitenciario de Mazatlán, conocido como El Castillo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la construcción de un nuevo centro penitenciario en Sinaloa, con el objetivo de fortalecer el control de la población privada de la libertad y reducir los episodios de violencia dentro de las instalaciones carcelarias.
A través de una publicación en la red social X, el funcionario señaló que el proyecto contará con infraestructura moderna y las condiciones necesarias para garantizar una mayor capacidad de control y vigilancia. Asimismo, indicó que la obra será financiada con recursos federales y destacó que la gobernadora Graciela Domínguez Nava aportó los terrenos destinados para su construcción.

El anuncio se produce después de una jornada de violencia en el penal de Mazatlán que dejó un saldo de 12 personas fallecidas en dos incidentes distintos, además de 16 lesionados en el primer enfrentamiento, de acuerdo con la información difundida sobre los hechos.
Nuevo centro penitenciario contará con recursos federales
García Harfuch explicó que la nueva prisión tendrá una estructura diseñada para fortalecer las condiciones de seguridad y el control de las personas internas. Sin embargo, hasta el momento de la información proporcionada no se habían dado a conocer detalles sobre la ubicación exacta del proyecto, su capacidad, las dimensiones de las instalaciones ni el monto de inversión previsto.
Tampoco se ha precisado el calendario de construcción o la fecha estimada para el inicio de operaciones.
La aportación de los terrenos por parte del gobierno estatal permitirá avanzar en la preparación del proyecto, mientras que el financiamiento federal será destinado a la construcción del centro penitenciario, según lo informado por el secretario.
El anuncio abre una nueva etapa en la estrategia penitenciaria para Sinaloa, aunque todavía quedan por definirse los aspectos técnicos y presupuestales que permitirán conocer el alcance de la obra.
El penal de Mazatlán permanecerá bajo vigilancia reforzada
Mientras se desarrolla el proyecto, las autoridades anunciaron que el actual centro penitenciario de Mazatlán permanecerá bajo resguardo reforzado.
De acuerdo con García Harfuch, se incrementará la presencia de elementos de la Guardia Nacional y de personal del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social, con el propósito de mantener el control de las instalaciones y prevenir nuevos incidentes.
La medida busca atender la situación inmediata del penal, donde los enfrentamientos recientes evidenciaron la necesidad de fortalecer la vigilancia y las condiciones de seguridad.
Las autoridades también exhortaron a la población a evitar acudir al centro penitenciario y sus inmediaciones mientras se mantienen las medidas preventivas. Asimismo, se informó que las visitas quedaron suspendidas temporalmente.
Primera riña dejó 10 muertos y 16 lesionados
El primer episodio violento ocurrió durante la tarde del jueves, en un horario en el que se realizaban visitas en el centro penitenciario. Los reportes iniciales señalaron que el enfrentamiento dejó 10 personas fallecidas y 16 lesionadas.
Entre las víctimas mortales se encontraba un niño de dos años, según la información difundida sobre el incidente. Las circunstancias específicas en las que el menor se encontraba dentro del penal no quedaron detalladas en el reporte proporcionado.
Tras la intervención de las fuerzas de seguridad, las autoridades informaron sobre el aseguramiento de armas de fuego al interior de las instalaciones.
En cuanto a las personas lesionadas, nueve fueron dadas de alta después de recibir atención hospitalaria, mientras que las demás continuaban bajo atención médica, de acuerdo con el balance inicial.
El hecho generó preocupación por las condiciones de seguridad durante los horarios de visita y por la capacidad de las autoridades penitenciarias para prevenir y contener situaciones de violencia.
Segunda agresión dejó otras dos víctimas mortales
Menos de 24 horas después del primer enfrentamiento, se registró una nueva agresión dentro de uno de los módulos del penal de Mazatlán.
Este segundo incidente dejó dos personas privadas de la libertad fallecidas, con lo que el saldo de ambos hechos ascendió a 12 víctimas mortales.
La sucesión de los episodios violentos llevó a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad y a suspender temporalmente las visitas, además de solicitar a la ciudadanía mantenerse alejada de las instalaciones mientras se desarrollaban las acciones correspondientes.
Hasta la información disponible en el reporte original, no se detallaron las circunstancias que originaron la segunda agresión ni se precisaron posibles sanciones administrativas o responsabilidades derivadas de los hechos.
El desafío de recuperar el control penitenciario
La construcción de un nuevo centro penitenciario representa una de las medidas anunciadas por el gobierno federal para atender los problemas de seguridad en el sistema carcelario de Sinaloa. No obstante, el proyecto deberá acompañarse de acciones inmediatas para mantener el orden en las instalaciones actuales y garantizar la integridad de las personas privadas de la libertad, sus visitantes y el personal penitenciario.
Entre los aspectos pendientes se encuentran la publicación de los detalles presupuestales, la capacidad proyectada de la nueva cárcel y los mecanismos de vigilancia y operación que se implementarán.
También será relevante conocer los resultados de las investigaciones sobre los dos incidentes ocurridos en El Castillo, así como las medidas que se adopten para evitar nuevos episodios de violencia.
Por ahora, la prioridad anunciada por las autoridades es reforzar la seguridad del penal de Mazatlán, mantener el despliegue de personal federal y avanzar en el proyecto de una nueva prisión, mientras continúan las restricciones de acceso y las medidas preventivas en torno al centro penitenciario.






