
#JaimeGUERRERO
El Gobierno federal presentó este miércoles su iniciativa de reforma electoral, un paquete de diez modificaciones al sistema comicial del país que contempla reducir el número de senadores de 128 a 96, eliminar el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y transformar la estructura operativa del Instituto Nacional Electoral (INE), con lo que hasta 13 mil plazas quedarían en riesgo.
La titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, presentó el decálogo en la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El punto más visible de la iniciativa es la nueva composición del Senado de la República: de los actuales 128 escaños pasaría a 96, distribuidos en 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría, eliminando por completo las listas de representación proporcional.
“La Cámara de Senadores se integra por 96 senadurías, 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría”, indicó Rodríguez durante la conferencia.
La presidenta Sheinbaum justificó el cambio con un argumento histórico: el Senado fue concebido desde el principio republicano para representar a las entidades federativas, no a los partidos.
“En el Senado quedan los dos de mayoría y la primera minoría, sin listas. ¿Quieres ser senador? Busca el voto popular”, declaró.
La actual Constitución Política, en su artículo 56, establece que el Senado se renueva en su totalidad cada seis años mediante tres principios de elección: mayoría relativa, primera minoría y representación proporcional.
La iniciativa eliminaría este tercer mecanismo, lo que representaría una modificación constitucional de calado mayor que requerirá mayoría calificada en el Congreso para ser aprobada.
La Cámara de Diputados, sin cambios de fondo
En el caso de la Cámara de Diputados, la reforma mantiene los 500 escaños actuales, aunque modifica la fórmula para integrar los lugares de representación proporcional.
De esos 500 lugares, 300 seguirán eligiéndose por mayoría relativa en cada distrito electoral.
Los 200 restantes se distribuirán de la siguiente manera: 97 corresponderán a candidatos que no ganaron su distrito pero obtuvieron los mejores resultados dentro de sus partidos —los llamados “mejores perdedores”—; 95 se elegirán por votación directa por circunscripción y partido, en una fórmula de un hombre y una mujer; y los ocho restantes corresponderán al voto de mexicanos residentes en el extranjero.
Adiós al PREP: del resultado preliminar al conteo directo
Uno de los cambios más técnicos pero con mayor impacto en la noche electoral es la desaparición del PREP. Este sistema, que opera desde 1994 y fue concebido para ofrecer resultados no vinculantes la misma noche de la elección, costó en 2024 un total de 237 millones 315 mil 650 pesos.
Bajo el esquema actual, el PREP inicia operaciones a las 20:00 horas del domingo electoral con los datos que van llegando de las casillas, mientras que el conteo oficial y vinculante ocurre el miércoles siguiente en las 300 juntas distritales.
La propuesta del gobierno eliminaría ese paso intermedio: los cómputos distritales comenzarían directamente al cierre de la jornada electoral.
“Si tú empiezas en la noche del día de la elección, el domingo, ya con el conteo distrital, pues tendrás los resultados también de la mayoría de los distritos al siguiente día”, argumentó Sheinbaum.
La presidenta precisó que esta propuesta surgió de los foros organizados por la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, instancia creada para construir los consensos técnicos previos a la iniciativa.
El PREP cumple una función de transparencia al permitir a ciudadanos, partidos y medios de comunicación seguir el proceso en tiempo real con información desagregada por casilla, algo que el cómputo distrital no garantiza con la misma granularidad ni velocidad.
Recorte al INE: 13 mil plazas en vilo
Otro elemento polémico de la reforma es la propuesta de convertir las 300 juntas distritales y las 32 juntas locales del INE de órganos permanentes a temporales.
De concretarse, el Instituto tendría que despedir o recontratar aproximadamente al 80 por ciento de su plantilla.
El INE cuenta actualmente con 15 mil 926 empleados. De ellos, 3 mil 90 trabajan en las oficinas centrales de la Ciudad de México, mientras que los 12 mil 836 restantes están distribuidos en las juntas distritales y estatales del país.
La mayor parte de este personal acumula más de una década de servicio en el organismo y cuenta con derechos laborales consolidados, lo que podría derivar en litigios de gran escala en caso de una restructura masiva.
La presidenta Sheinbaum reconoció que la motivación central es el costo.
“Son montos muy altos, muy altos”, dijo, y agregó que el recorte no pretende poner en duda la autonomía del INE ni la participación ciudadana en las jornadas electorales.
El presupuesto del INE para 2024 superó los 26 mil millones de pesos, una cifra que el gobierno federal ha cuestionado de manera reiterada.
Por otro lado, la reforma descartó la reducción del número de consejeros electorales de 11 a 9, que había formado parte de versiones previas del proyecto. No obstante, la iniciativa sí contempla la desaparición de bonos y la reducción de salarios para los funcionarios del instituto.







