La destrucción se realizó en el Estado de México bajo supervisión institucional; también fueron inutilizados mil 246 objetos utilizados para almacenar o contener sustancias aseguradas
La Fiscalía General de la República (FGR) llevó a cabo la destrucción de 31 mil 857 litros con 58 mililitros y más de 25 toneladas de precursores químicos y sustancias nocivas, relacionados con distintas investigaciones ministeriales, como parte de las acciones para garantizar el destino legal de los bienes asegurados y fortalecer la transparencia en los procedimientos institucionales.
La diligencia estuvo a cargo de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Durango, aunque se desarrolló en el Estado de México, con la participación de elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM), peritos de la institución y personal especializado.
Durante el procedimiento también se destruyeron mil 246 objetos relacionados con los hechos investigados, entre ellos bidones, tambos, costales y cajas utilizados para contener o almacenar las sustancias.
Destruyen miles de litros y toneladas de sustancias aseguradas
De acuerdo con la información oficial, el material destruido comprendió cantidades considerables de precursores químicos y otras sustancias nocivas que se encontraban a disposición de la FGR y estaban relacionadas con diferentes investigaciones.
El balance reportado por la institución incluye:
- 31 mil 857 litros con 58 mililitros de precursores químicos y sustancias.
- 25 toneladas, 849 kilogramos, 969 gramos y 3 miligramos de materiales asegurados.
- Mil 246 objetos del delito, entre bidones, tambos, costales y cajas.
La destrucción de estos materiales forma parte de los procedimientos mediante los cuales las autoridades disponen legalmente de bienes asegurados durante investigaciones, una vez que se cumplen los requisitos correspondientes.
Sin embargo, la FGR no detalló en el comunicado qué sustancias específicas integraban el total destruido, a qué investigaciones correspondían ni cuántos expedientes estuvieron relacionados con la diligencia.
Tampoco se precisó si los materiales provenían de un solo aseguramiento o de distintas operaciones realizadas en el marco de las indagatorias ministeriales.
Órgano Interno de Control supervisó el procedimiento
La diligencia se realizó bajo la supervisión de un representante del Órgano Interno de Control (OIC), quien verificó la legalidad de las etapas de identificación, conteo y pesaje de los precursores químicos y las sustancias.
Asimismo, se supervisó la disposición final de los materiales y la destrucción de los objetos asegurados, con la participación de personal especializado y peritos de la Fiscalía.
La intervención de estas instancias tuvo como finalidad verificar que el procedimiento se desarrollara conforme a las disposiciones aplicables y que las cantidades reportadas correspondieran con los materiales sometidos a destrucción.
La participación de la Policía Federal Ministerial y del personal técnico permitió llevar a cabo las labores correspondientes bajo el esquema de coordinación institucional informado por la Fiscalía.
Buscan impedir que los materiales regresen a las cadenas ilícitas
La FGR señaló que estas acciones forman parte de los trabajos de coordinación entre instituciones de los tres niveles de gobierno, apoyados en labores de inteligencia e investigación.
De acuerdo con la dependencia, el aseguramiento y la posterior destrucción de sustancias relacionadas con investigaciones contribuyen a debilitar las cadenas de suministro utilizadas por estructuras criminales.
Los precursores químicos pueden tener usos industriales legítimos; sin embargo, determinadas sustancias también pueden ser desviadas para la elaboración ilegal de drogas. Por ello, el contexto de cada aseguramiento y los resultados de las investigaciones son fundamentales para determinar su posible relación con actividades delictivas.
En este caso, la Fiscalía informó que los materiales destruidos estaban vinculados con distintas investigaciones, pero no identificó las organizaciones presuntamente relacionadas ni precisó si los expedientes derivaron en detenciones o procesos penales.
La destrucción forma parte del destino legal de los bienes asegurados
La disposición final de sustancias y objetos asegurados constituye una etapa relevante en la administración de los bienes que quedan bajo resguardo de las autoridades durante las investigaciones.
Además de evitar que los materiales permanezcan almacenados indefinidamente, estos procedimientos requieren controles que permitan identificar, cuantificar y documentar lo que será destruido.
La FGR destacó que la diligencia se desarrolló bajo mecanismos de supervisión y verificación, con el objetivo de garantizar la legalidad y transparencia del procedimiento.
No obstante, para conocer el impacto específico de esta destrucción en el combate a las estructuras criminales sería necesario contar con información adicional sobre el origen de las sustancias, los casos de los que procedían y las responsabilidades establecidas en cada investigación.
Con la destrucción de más de 31 mil 857 litros de materiales líquidos, más de 25.8 toneladas de sustancias y mil 246 objetos, la Fiscalía General de la República informó sobre una acción dirigida a dar destino legal a bienes relacionados con diversas indagatorias y contribuir al debilitamiento de posibles cadenas de suministro ilícitas.







