
Diana Méndez
Diversas comunidades, organizaciones sociales y colectivos defensores de derechos humanos emitieron un pronunciamiento para exigir justicia y libertad para integrantes de la Asamblea Comunitaria de Eloxochitlán de Flores Magón, en la región mazateca de Oaxaca, quienes desde hace más de una década enfrentan procesos de criminalización y persecución judicial.
De acuerdo con el documento, la comunidad ha sido objeto de represión por defender su derecho a la autonomía y a la protección de su territorio, particularmente del Río Xangá Ndá Ge, considerado un elemento vital para el pueblo mazateco. Señalan que la extracción de materiales pétreos en este afluente ha provocado un grave daño ambiental y ha sido una de las principales causas del conflicto social en la zona.
El pronunciamiento recuerda que desde 2011 la comunidad se ha organizado para denunciar la explotación del río y que la tensión se agravó en diciembre de 2014, durante una asamblea comunitaria, cuando se registró un enfrentamiento armado que dejó personas heridas. Tras estos hechos, decenas de comuneros fueron acusados de delitos graves, lo que derivó en detenciones, prisión preventiva prolongada, desplazamiento forzado y múltiples procesos penales que, afirman, se sostienen en acusaciones fabricadas.
Las organizaciones destacan que, gracias a la resistencia comunitaria y a la lucha legal impulsada principalmente por las mujeres de Eloxochitlán, se han logrado importantes avances, como la liberación de varios presos políticos y el retorno de algunas familias desplazadas, especialmente a partir de 2024. Sin embargo, advierten que persiste el hostigamiento judicial mediante la reactivación de órdenes de aprehensión, la prolongación de juicios y la falta de resoluciones definitivas que pongan fin a la persecución.
Actualmente, la comunidad exige la libertad plena de defensores comunitarios aún procesados, el regreso seguro de personas desplazadas y exiliadas, la cancelación de órdenes de aprehensión vigentes y el cierre definitivo de los procesos penales. Asimismo, demandan justicia por las agresiones contra comunicadores comunitarios y el cese inmediato de la extracción de materiales del Río Xangá Ndá Ge, así como la protección del territorio y de la Madre Tierra.
El llamado, respaldado por el Congreso Nacional Indígena, convoca a los pueblos originarios, a las comunidades en resistencia y a la sociedad civil a solidarizarse y a alzar la voz para exigir justicia, respeto a la autonomía y garantías de no repetición. Las organizaciones subrayan que la lucha de Eloxochitlán de Flores Magón representa una causa colectiva en defensa de la vida, la tierra y los derechos de los pueblos indígenas en México.







