El peor tratamiento de la lucha de clases, pero… ¡qué serie tan entretenida!: Ismael Ortiz Romero Cuevas

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No sé si a ustedes les ha pasado, pero la situación por la emergencia sanitaria hace que pasemos un poco de más tiempo en casa que antes. Y seguramente, también les pasa como a mí, es decir, ya releí algunos libros que me habían gustado y que no me daba el tiempo para hacerlo y asimismo, ya recorrí el catálogo de las plataformas en ‘streaming’ de arriba abajo y no hace mucho, me encontré en Netflix, con una serie de la que de verdad, no tenía la mayor esperanza y resulta que me ha entretenido de sobre manera: “Guerra de vecinos”.

 

Y es cierto, no es lo mejor que ha presentado el gigante del ‘streaming’ en su catálogo, es más, me atrevería a decir que es como de lo peorcito, sin embargo, “Guerra de vecinos” no es una producción pretenciosa que considere el hacer reflexionar y mucho menos, crear conciencia de alguna situación o problema, al contrario, su objetivo es únicamente entretener y que el espectador la pase bien, y en ese sentido, cumple muy bien.

 

La crítica no ha sido nada benévola con la serie, en la que únicamente destacan la actuación de Vanessa Bauche, la protagonista, pero la han destrozado en otros aspectos como el tratamiento de personajes y situaciones, actuaciones mal logradas, agujeros en el guion, pocos valores de producción y un elenco flojo y sin mayores sorpresas; pero sobre todo, la crítica y el público ha acusado a “Guerra de vecinos” de ser una historia clasista y que enfatiza las desigualdades sociales que vive la sociedad mexicana y que dicho sea de paso, no es algo que sea novedoso. Pero insisto, no es una producción que busque generar conciencia social ni que haga deliberar al público, es simple entretenimiento puro y duro.

“Guerra de vecinos” no se ha caracterizado incluso por ser “políticamente correcta” como muchas producciones lo hacen ante el temor de ser señalados por un sector del público que se siente ofendido ante la menor insinuación, al contrario, recrea situaciones socarronas de la añeja lucha de clases para formar situaciones exageradas que resultan divertidas justamente por inconcebibles y grotescas. Para mí, es un atrevimiento que hay que aplaudirle, pues osa hacer una comedia que se creía anticuada y que con esta serie, tenemos la prueba que la sátira, es un género que sigue gustando, o al menos, sigue siendo el gusto culposo de un sector de la población que hicieron de esta controvertida producción un éxito, tanto que a menos de un mes de su estreno, Netflix anunció una segunda temporada.

 

Debo confesar que en un primer momento, me dejé llevar por las reseñas que la destrozaban, sin embargo, por ser una producción mexicana me atreví a darle oportunidad y créanme, me hizo reír mucho. También debo recomendarles que si desean verla, sea sin mayores pretensiones, sin esperar que haya demasiado contenido social o reflexivo dentro de su trama porque sin duda, terminarán decepcionándose; lo que sí, es que hay que verla con el único objetivo de pasarla bien, de divertirse y simplemente de reírse. Es entender que tanto en el guion como en las actuaciones que resultan incluso exageradas, se están burlando de situaciones que han estado presentes en nuestra sociedad desde que se tiene memoria.

 

“Guerra de vecinos” es protagonizada por Vanessa Bauche; Ana Layevska; Pascacio López; Loreto Peralta; Christian Vásquez; Elyfer Torres; Marco León; Armando Said y Mark Tacher, consta de ocho episodios de aproximadamente 30 minutos y se estrenó el pasado 07 de julio en la plataforma Netflix. De verdad, no emitan su opinión sin antes verla.

 

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@iorcuevas