Mario “N” y Carlos “N” desempeñaban funciones de mando y supervisión dentro del grupo delictivo, al que se atribuyen acuerdos con otras bandas y actividades de vigilancia de puntos de venta y traslado de droga en las zonas costeras de Salina Cruz y Huatulco.
La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo una sentencia condenatoria de 20 años de prisión contra Mario “N” y Carlos “N” por el delito de delincuencia organizada, luego de acreditar ante la autoridad judicial su participación en un grupo criminal que operaba en el estado de Oaxaca.
De acuerdo con la información oficial, ambos sentenciados desempeñaban funciones de mando y supervisión dentro de la organización, la cual presuntamente mantenía acuerdos con integrantes de otras bandas delictivas y realizaba actividades relacionadas con la vigilancia de puntos de venta de droga y su traslado en zonas costeras de la entidad.
La resolución fue resultado de diversos procedimientos ministeriales encabezados por el Ministerio Público de la Federación (MPF), adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en el Estado de México, en colaboración con la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).
Tras la sentencia, Mario “N” y Carlos “N” permanecen recluidos en el Centro Federal de Readaptación Social número 13, CPS Oaxaca.
Investigaciones comenzaron por hechos registrados desde 2007
Según los antecedentes presentados por la FGR, las investigaciones permitieron establecer que, aproximadamente desde 2007, Mario “N” y Carlos “N” formaban parte de una organización criminal que desarrollaba diversas actividades ilícitas en Oaxaca.
Entre las conductas atribuidas al grupo se encontraba la presunta coordinación con integrantes de otras bandas delictivas, así como la vigilancia de puntos de venta de droga y de las rutas utilizadas para su traslado.
Las actividades investigadas incluían zonas costeras de Salina Cruz y Huatulco, donde, de acuerdo con la indagatoria, los integrantes de la organización mantenían labores de vigilancia relacionadas con la comercialización y el movimiento de estupefacientes.
La Fiscalía señaló que los ahora sentenciados ocupaban posiciones de mando y supervisión, lo que los vinculaba con la estructura interna del grupo criminal.
Estos elementos formaron parte de las investigaciones mediante las cuales el Ministerio Público buscó acreditar la participación de ambos en el delito de delincuencia organizada.
Acción penal se ejerció en agosto de 2010
El caso tiene antecedentes que se remontan a agosto de 2010, cuando el Ministerio Público de la Federación, adscrito entonces a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), ejerció acción penal contra ambos individuos.
Esa dependencia es el antecedente institucional de la actual Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada.
La acción penal se sustentó en elementos probatorios que, de acuerdo con la autoridad, permitieron identificar la presunta participación de Mario “N” y Carlos “N” en la estructura criminal y en las actividades que desarrollaba.
Sin embargo, las órdenes de aprehensión contra los dos acusados se ejecutaron en fechas distintas.
Mario “N” fue detenido en octubre de 2013, mientras que Carlos “N” fue aprehendido en marzo de 2017.
Las diferencias entre las fechas de inicio de la acción penal y las detenciones muestran que el procedimiento se extendió durante varios años antes de alcanzar la sentencia condenatoria anunciada por la Fiscalía.
La sentencia corresponde al delito de delincuencia organizada
La FGR informó que las pruebas presentadas ante la autoridad judicial fueron suficientes para obtener la condena de 20 años de prisión contra cada uno de los dos integrantes de la organización criminal.
El delito de delincuencia organizada se relaciona con la participación en una estructura delictiva que reúne las condiciones establecidas por la legislación mexicana. En este caso, la resolución se refiere a la pertenencia de los sentenciados al grupo y a las funciones de mando y supervisión que, según la investigación, desempeñaban.
La información difundida por la Fiscalía no especificó si las penas incluyen condenas adicionales por otros delitos, ni detalló posibles multas o medidas complementarias.
Tampoco se dieron a conocer los nombres de otras personas presuntamente vinculadas con la organización o el alcance de las investigaciones relacionadas con las actividades del grupo en la costa oaxaqueña.
Permanecen recluidos en el CEFERESO número 13
Después de la resolución judicial, Mario “N” y Carlos “N” permanecen en el Centro Federal de Readaptación Social número 13, identificado como CPS Oaxaca.
La sentencia representa el resultado de un procedimiento penal que comenzó con investigaciones sobre actividades atribuidas a una organización criminal que presuntamente operaba desde, al menos, 2007.
Con este resultado, la Fiscalía General de la República informó sobre la conclusión judicial de una parte de las investigaciones relacionadas con ambos individuos. El caso también pone de relieve la duración de los procedimientos por delincuencia organizada, que pueden extenderse durante años desde el inicio de las indagatorias hasta la resolución judicial.
La FGR destacó que la condena se obtuvo mediante la presentación de pruebas ante la autoridad competente, que determinó la responsabilidad penal de los dos acusados por el delito señalado.






