Tiembla el Sol con McCartney

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08:20 El público ya lo esperaba desde hace años. Su presentación, en el enorme escenario del Foro Sol, iluminado con luces azules y con dos pantallas gigantes laterales fueron el marco en el que Paul McCartney apareció con un traje negro causando euforia al saludar a los asistentes al Foro Sol con un casual: “Hola, chilangos”.

Uno de los dos Beatles que aún vive abrió la noche a las 21:30 horas fue con “Venus and Mars”, para continuar con mezclas de temas como “Jet”, las cuales sonaron en medio de un abarrotado recinto, en el cual también se mostraron videos que recordaron a los miembros de la llamada banda más exitosa de todos los tiempos.

“Buenas noches, Ciudad de México, es grandioso estar aquí de nuevo”, dijo en inglés, para luego reiterar su mensaje en español: “Estamos muy contentos de estar aquí”.

Luego de “All my Loving”, el intérprete inglés pidió un minuto de silencio para disfrutar del espectáculo que le ofrecían sus fanáticos, quienes con encendedores y teléfonos móviles iluminaban el recinto. “Permítanme que me tome unos minutos para contemplar esto”, dijo el artista, quien se disculpó por no tener gran vocabulario en nuestro idioma, pero que prometió hacer del concierto toda una fiesta en México.

“Esta canción la escribí para Linda, pero esta noche se la dedico a todos los enamorados”, fueron las palabras que el británico expresó, para dar inicio a la canción “My Love”.

Al interpretar “Letting Go”, el músico se quitó el saco en medio de aplausos y gritos ensordecedores que llenaron el lugar de emoción, mientras que público de todas las edades no paró de corear temas como “Sideways” o “The Long and Winding Road”.

Con la interpretación de “Let’em In’, que la gente acompañó con sus teléfonos y encendedores, fue el turno del músico para sorprenderse y dejarse llevar por la euforia de una noche que apenas estaba arrancando.

El recuerdo estuvo siempre presente en el inmueble, que ha tenido en su escenario a grandes bandas de rock, las cuales han conjuntado a enormes cantidades de jóvenes, quienes en esta ocasión cedieron este espacio para que gente de mayor edad presenciara un espectáculo esperado desde 2002, fecha del último show del británico en México.

La voz y cada una de las interpretaciones del compositor, que fueron acompañadas por su no muy numerosa banda, sonó de manera clara en todo momento y de forma especial en la canción “Blackbird”, que se llevó una gran ovación que aumentó su intensidad cuando una Luna simuló bajar hacia el estrado.

El tema “Here Today” fue dedicado a su compañero John Lennon diciendo: “Escribí esta canción pensando en mi amigo John”, con lo que ganó nuevamente un gran aplauso.

Los instrumentos lograron una mezcla de melancolía y alegría, que fue recibida con gran emoción por las cerca de 55 mil personas que abarrotaron el Foro Sol para escuchar grandes éxitos de las décadas de los sesenta y setenta, como fueron “Something”, en la cual Sir Paul rindió un tributo a George Harrison con un despliegue de sonidos que hizo temblar, literalmente, al Foro, al igual que el tema “Obladi, Oblada”.

De una manera insólita, el Foro Sol, lleno como nunca antes, se convirtió en una fiesta de innumerables y entrañables recuerdos que el cantante también sintió y demostró diciendo “I got a feeling”, tal y como lo dice la canción con ese nombre.

McCartney recordó sus tiempos infantiles de escuela en Inglaterra, al relatar que aprendió algo de español, lo que demostró al decir: “Tres conejos en un árbol tocan el tambor, que sí, que no, que sí lo he visto yo” dijo antes de cantar “Paper Bag Writer”, con lo que ganó una nueva ovación para añadir a su colección.

“A Day in Life” fue coreada por la multitud que escuchó las palabras que el intérprete ofrecía después de cada canción, en las que se mostraba su imagen en las dos inmensas pantallas que hacían que fuera visto en cada rincón del foro, que recibió “Let it Be” directo en el corazón.

Durante la canción “Live and Let Die”, en dos ocasiones el cielo se vio cruzado por impactante fuegos artificiales que salieron de detrás del escenario, que, entre llamas de colores, llevó al público a la euforia máxima.

Sentado frente a su piano, el músico inició con el tema “Hey Jude” con el que puso a cantar a los presentes, a quienes dividió entre hombres y mujeres haciendo divertidas muecas con las que luego unió a un estruendoso coro del cual se despidió agarrando las manos de toda su banda.

Los aplausos y los gritos no cesaron, por lo que ondeando una bandera mexicana el cantante volvió a aparecer entre una nueva iluminación que fue a juego con el vibrante sonido de “Day Tripper”, “Lady Madonna” y desde luego “Get Back”.

Como si fuera un himno, la gente guardó silencio al escuchar los primeros acordes de guitarra de “Yesterday”, en la que las luces del Foro recrearon un cielo estrellado que recordó la magia de los Beatles.

La emotiva noche terminó entre coros y sonrisas causadas por “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, y la felicidad de los asistentes demostró que el talento de Paul McCartney sigue tan vivo como el recuerdo de la banda que lo volvió famoso.

Milenio