Mujer y medio ambiente: dos causas en un cauce: Paola Gutiérrez Galindo

Las mujeres, al igual que el medio ambiente, son dos elementos de la vida que comparten el infortunio de ser víctimas de relaciones inequitativas y de explotación por parte de las estructuras dominantes, tal y como lo plantea el ecofeminismo, movimiento que pretende dilucidar sobre la interrelación entre la situación de desventaja en que vive el género femenino y la degradación de la naturaleza, con miras a proponer soluciones a tales problemas.

En un principio, las diferencias naturales entre hombres y mujeres, fueron utilizadas por las sociedades para asignar valores, papeles y actitudes a cada sexo. De esta forma, a nosotras, se nos relegó a la esfera doméstica, mediante un papel meramente reproductivo al   cuidado de la familia, que debía realizarse a través de valores como la paciencia, la bondad, abnegación, emotividad y el sacrificio. Esto permitió a las mujeres el desarrollo de una dependencia e interacción con los recursos naturales del entorno, al  ser  ellas quienes debían buscar los  satisfactores inmediatos para el núcleo familiar: alimentos, insumos de limpieza, combustibles y otros materiales. Esta situación prevalece hasta nuestros días en diversas zonas, especialmente en aquellas de tipo rural o con altos grados de marginación. Depender directamente de la naturaleza para la subsistencia, implica que las mujeres en estas zonas mencionadas, padezcan de forma inmediata y antes que los demás los efectos de la contaminación ambiental  o escasez de recursos naturales, por ejemplo: la carencia de agua, leña para combustible o productos forestales no maderables; lo que implica a las madres o hijas de familia caminar  cada vez más kilómetros para abastecer de este líquido a sus hogares, afectando su salud y bienestar, situación que se agrava por las condiciones de desventaja social en las que viven muchas mujeres en diversas partes del mundo.  Es por eso que, ante una amenaza a la estabilidad del medio ambiente, las mujeres somos de los primeros sectores en impulsar procesos de defensa de la riqueza natural o del territorio, sin importar arriesgar hasta la vida en ello.

La mujer contribuye al cuidado ambiental,  a través de acciones como la domesticación y diversificación de especies, especialmente los huertos familiares, espacio atribuido  a lo femenino, de la misma forma que  somos nosotras las que hemos acumulado conocimientos sobre los procesos naturales para el desarrollo de  actividades como la agricultura, ganadería, pesca, recolección o aprovechamiento forestal, aunado a la participación en la protección de elementos culturalmente relacionados con nosotras, como la tierra o el agua (por ejemplo, las mujeres Lenka de Honduras que son guardianas de su río) y en últimas fechas, muchas mujeres hemos encabezado programas en materia de cambio climático, defensa del agua o de la biodiversidad.

El reconocimiento de la contribución e importancia de la mujer a la protección ambiental, se encuentra plasmado en diversos instrumentos internacionales. Tal es el caso de la Agenda 21, que identifica a este sector como uno de los ¨grupos principales¨ para lograr el desarrollo sostenible (artículo 24) invitando a los gobiernos a desarrollar decisiones y acciones para garantizar la participación de este sector en la conservación ambiental. Por su parte, la Plataforma de Beijín, emanada de la cuarta conferencia Mundial Sobre la Mujer, en su capítulo III- K, reconoce, entre otras cosas que  … ¨la mujer y en particular la mujer indígena, tiene conocimientos especiales de los vínculos ecológicos y de la  ordenación de los ecosistemas frágiles¨, al mismo tiempo que determina que ¨mientras la contribución de la mujer a la ordenación del medio ambiente no reciba reconocimiento y apoyo, el desarrollo sostenible seguirá siendo un objetivo difícil de alcanzar¨. Propone, además, objetivos relacionados con el logro de la participación de la mujer en la toma de decisiones relativas al medio ambiente en todos los niveles, la integración de las preocupaciones y perspectivas de género en las políticas y programas en favor del desarrollo sostenible y    mecanismos para evaluación de los efectos de las políticas de desarrollo y medio ambiente en la mujer. Recientemente, la Agenda 2030, adoptada en el año 2015 por los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas,  integra a la igualdad de género como uno de los objetivos para el desarrollo sostenible.

A nivel nacional, el Programa Sectorial de Medio Ambiente 2013- 2018, propone incorporar la perspectiva de género en la política ambiental y de sustentabilidad; específicamente en lo relacionado con los recursos naturales, riesgos climáticos y recurso hídricos. En el nivel local, destaca la Ley de Cambio Climático para el Estado de Oaxaca, en la que se  incorpora la perspectiva de género, aunada a las acciones en la materia desarrolladas por las organizaciones de la sociedad civil.

Con base en lo anterior, podemos concluir que la participación de la mujer es determinante para la protección, conservación y restauración ambiental, contribución que se verá fortalecida  si se brinda a este sector de la población, el acceso a capacitación, propiedad de la tierra y otros recursos productivos, financiamiento y la posibilidad de participar en la toma de decisiones relacionadas a la protección ambiental. No obstante, la estrecha relación de la mujer con el medio ambiente, no debe ser utilizada como argumento para asignarnos la responsabilidad total en el cuidado del entorno; ya que esto implicaría incrementar la carga laboral con la que ya se cuenta, tal y como sucede con el doble o triple papel (esposa, madre, trabajadora). Es necesario que la sociedad comprenda que el compromiso de conservación ambiental, es un deber tanto de hombres como mujeres de todo el planeta, bajo el principio de responsabilidad común pero diferenciada.

En esta  conmemoración del Día Internacional de la Mujer, hago un reconocimiento a las féminas que coadyuvan en la salvaguarda  de la riqueza natural de nuestro planeta: a las que luchan por defender la tierra y el territorio, dando hasta la vida por sus ideales; a las que en todos los rincones del estado, resguardan las semillas que nos nutren y dan cultura;  a las que con su conocimiento sobre las plantas medicinales nos sanan, porque son ellas las  guardianas de la Madre Tierra y por ende, de todos sus habitantes. Sin duda #AhoraesCuando agradecer dichos aportes y sumarnos a su lucha por un planeta diverso, sostenible y en paz.

Referencias:

  • El Ecofeminismo. Exponentes y posturas críticas. En http://www.flacsoandes.edu.ec/biblio/catalog/resGet.php?resId=7495

http://www.un.org/spanish/esa/sustdev/agenda21/agenda21spchapter24.htm

http://www.wloe.org/que-es-el-ecofeminismo.308.0.html

http://beijing20.unwomen.org/es/about

Plataforma de Acción de Beijín en http://www.unwomen.org/-/media/headquarters/attachments/sections/csw/bpa_s_final_web.pdf?la=es&vs=755

http://www.conafor.gob.mx:8080/documentos/docs/8/5403PROGRAMA%20SECTORIAL%20DE%20MEDIO%20AMBIENTE%20Y%20RECURSOS%20NATURALES%202013-2018.pdf

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