Lucha contra el narcotráfico es tarea de Estado: Luis Murat

En unas horas conoceremos la versión oficial, corregida y aumentada, de lo que sucedió en la cruenta batalla de Culiacán, con el enfoque y el estilo embrollado de Alfonso Durazo, secretario de Protección Ciudadana y creador de ese Frankenstein llamado Guardia Nacional puesta al servicio de la seguridad de la Frontera Sur de Estados Unidos (que según Durazo, no es militar, es civil, pero si es militar, pero también civil, aunque sigue siendo militar).

El parte del Secretario llega tarde por haberse perdido la credibilidad en los funcionarios que intervinieron en el dislate de Culiacán a causa de las mentiras y versiones encontradas del Gabinete de Seguridad.

La pifia cometida por Durazo y compañía reflejó que al Secretario únicamente le interesa quedar bien con el Presidente debido éste lo puede hacer gobernador de Sonora. De ahí su insistencia para que los medios se enteraran de que la batalla en Culiacán se había desatado, solo que en su prisa por madrugar a sus compañeros del Gabinete de Seguridad, y aparecer como el héroe del operativo, pero que más tarde fue un desaguisado, se olvidó de agregar que no solo fue en Culiacán la única ciudad donde se apareció el demonio, sino en Los Mochis en Ahome, y en el Fuerte, por ordenes del Mayo Zambada, en el sentido de no dejar “títere con cabeza” en las tres ciudades si los militares no regresaban a Ovidio.

Sucedió que la fuerza disponible del cártel de Sinaloa (que es mucha) fue desplegada para impedir la captura y posterior extradición de Ovidio según la estrategia de la DEA, incluso, el cártel estaba dispuesto a sacrificar a las familias de los militares, en caso de que no se cumplieran sus exigencias.

Ovidio regresó a casa. Se explica entonces la insistencia del Presidente en afirmar que se salvaron muchas vidas, pero hubo que pagarse un costo muy alto: el descrédito del Ejercito, del Gobierno y del Secretario de Protección Ciudadana principalmente.

La versión oficial llega tarde porque la vergüenza, el descrédito y el daño ya esta hecho. Los errores del secretario de Protección Ciudadana han causado más descontento y división en la nación que cualquier otro conflicto en 11 meses de gobierno. Agregando que la violencia va en aumento, al igual que la corrupción que continúa avanzando (La Secretaria de la Función Publica investiga a 10 superdelegados por el uso irregular de programas sociales, y apenas vamos a cumplir un año de gobierno).

Las inconformidades laborales y de presupuesto se manifiestan con más frecuencia, como los reclamos de los presidentes municipales, que fueron rechazados por los soldados de la Guardia de Palacio Nacional con gases lacrimógenos al querer ingresar por la fuerza al recinto presidencial.

En efecto, los negativos se van juntando y los carteles conquistando más territorios gozando de la impunidad que les brinda la complicidad con las autoridades.

Cierto es, que los indices del narcotráfico que se han disparado no son privativos del país, pues el narcotráfico y la fármaco-dependencia son ilícitos que, como plaga, afectan a todo el mundo, pues el tráfico de drogas es considerado como una trasnacional de inmenso poder, que trasciende fronteras utilizando sistemas tecnológicos altamente sofisticados, de cultivo, de producción, de procesamiento, de transportación, de financiamiento y comercialización.

De manera, que la lucha contra el narcotráfico exige acciones efectivas de los gobiernos usando elementos y estrategias adecuadas para hacerles frente con éxito.

Los buenos deseos, el “amor y paz” son buenos deseos y tarea de ángeles y querubines en el cielo. Es por ello, que la lucha debe librarla el Estado mismo en defensa de todo lo que representa, tomado en cuenta que el narcotráfico tiene el poder para mover montañas, construir pistas de aterrizaje, túneles de un país a otro, comprar a funcionarios gubernamentales y el poder de matar impunemente.

Sin embargo, el Estado es infinitamente más poderoso que los cárteles que han cobrado fuerza, fama y fortuna. Se hace preciso en consecuencia, poner en marcha acciones de cooperación hemisférica; de información, de promoción del desarrollo regional, de efectivo bloqueo aduanero al ingreso de armas en la Frontera Norte, así como nuevos enfoques de prevención para contener la violencia en medios televisivos que envenena las mentes de niños y jóvenes.

Por último, la Secretaría de Protección y Seguridad Ciudadana es parte importante en las acciones de defensa del interés nacional, solo que requiere de expertos y dirección de inteligencia con la suficiente y probada experiencia en esa materia que, por ahora, no la hay.

@luis_murat

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