“Los Zetas” expanden su control en Centroamérica mediante pandillas: ONU

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12:20 Grupos criminales mexicanos, como “Los Zetas”, están expandiendo su control territorial en Centroamérica mediante asociaciones con pandilleros que ejercen la violencia y que no han estado, hasta ahora, tan directamente involucrados en el narcotráfico, dijeron hoy a Efe fuentes de la ONU.

“Son organizaciones que tratan de ejercer un control territorial sobre cualquier tipo de actividad. Y en ese sentido pueden conectarse a pandillas y utilizar a pandilleros para extender su control”, dijo en entrevista con Efe Antonio Luigi Mazzitelli, representante para México y Centroamérica de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC).

El experto recordó que no es nuevo que la violencia en la región esté conectada al fenómeno de las pandillas, pero es reciente que algunas organizaciones criminales mexicanas como “Los Zetas” se han hecho más presentes en Centroamérica con “un modo de operación diferente al de los cárteles de la droga”.

Hay analistas que señalan a “Los Zetas” como un grupo que probablemente ha incorporado a sus filas a “kaibiles”, desertores del Ejército guatemalteco.

Estas mafias mexicanas “de segunda generación” aparte de en el tráfico de drogas están involucrados en secuestros, infiltración de policías y extorsiones a empresarios.

“Hay una mutación de lo que era un negocio sustancialmente monoproducto (el narcotráfico) a un fenómeno de estructuración territorial para el control de cualquier tipo de actividad económica”, aseguró.

“El papel de las pandillas es aterrorizar, ejercer el control territorial, ocuparse del trabajo de baja mano de obra, como el sicariato” y “ajustes de cuentas”, explicó Mazzitelli.

Las pandillas no sólo se encuentran en México y Centroamérica sino que existen también en EE.UU. en el contexto de un mercado de estupefacientes transnacional.

Mazzitelli admite que hay un aumento progresivo de la violencia en Centroamérica, donde el asunto de la seguridad ya “es prioritario” y “preponderante” para los Gobiernos.

Según el especialista “los políticos se han dado cuenta” de que “no puede haber desarrollo sin seguridad”, entendida ésta en su forma más amplia, “como gobernabilidad, como fortalecimiento de las instituciones para garantizar justicia” y “transparencia”, todo ello más allá de lo estrictamente policial, señala.

“También está el aspecto de la lucha contra la corrupción porque el crimen organizado (…) no se puede desarrollar, si no hay un entorno fértil. Eso quiere decir infiltraciones por corrupción”, agrega.

Mazzitelli detalla que la criminalidad recurre antes que nada al soborno, después, a la intimidación, y si ello no funciona, “a la violencia directa”, que genera otros problemas.

“En territorios con alta densidad mafiosa, como puede ser el sur de Italia, es la mafia la que controla el territorio, y no hay violencia, no existe. No hay fenómenos de criminalidad”, explica.

“Cuando no hay violencia eso quiere decir que se ha logrado temporalmente, porque siempre es temporal, o un acuerdo, y éstos duran muy poco, o el predominio de uno, que controla el territorio”, añade el titular de la oficina de UNODC.

Este organismo acaba de firmar en Guatemala un Plan Nacional Integrado con el presidente Álvaro Colom, algo que ya tiene en El Salvador y que se trabaja con Costa Rica, Belice y Honduras.

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