Los salarios mínimos ofensa nacional: Luis Octavio Murat

luis-octavio-muratCon ofensivo despliegue publicitario la Comisión Nacional de Salarios Mínimos dio a conocer la nueva tarifa para el salario mínimo de los trabajadores, que aumenta en dos pesos y ochenta y cuatro centavos ($2.84 M.N.), que sumados al salario actual de setenta pesos ($70.00 M.N.), los trabajadores ganarán, a partir de ahora, la fabulosa suma de setenta y tres pesos ($73.00 M.N.) al día, y al mes, nada menos y nada más que, dos mil ciento noventa y un pesos ($2,191.00 M.N.).

¿Qué se puede comprar con dos pesos y ochenta y cuatro centavos de aumento?

Pues, cuando acudo al mercado a comprar los alimentos para mi familia, aprovecho los días de oferta con objeto de beneficiar mi economía; así comprando a precios más bajos logro algunos ahorros. Casi la mayoría conoce los días de oferta los lunes y martes, otros los miércoles y así. Por supuesto, compro mis antojos y como el cilantro es un ingrediente básico para salsas y guacamole, no dejo de comprarlo.

Esta yerba, como el epazote, el perejil, la menta o la yerbabuena, tienen un costo promedio por manojo (así le dicen), de 5 pesos con 50 centavos. De manera que, con el aumento salarial aprobado por la CNSM alcanza para comprar medio manojo de yerbas, por lo que me pregunto si los responsables de la Comisión de marras habrían ingerido algún liquido comprado en Tepito, obviamente adulterado, porque solo así, ebrios, se atreverían a implantar decisiones que más que un aumento salarial significan una burla de los desquiciados responsables de fijarla.

Ni para comprar un manojo completo de cilantro sirve el cacareado aumento y si, por el contrario, configura una burla a los derechos y dignidad de la masa trabajadora que comprende a 66 millones de mexicanos sujetos al chaleco de la ignorancia, a la falta de educación escolar, y por ende, a la falta de mejores y mayores oportunidades laborales al carecer de la preparación suficiente para desempeñar mejores empleos.

En México, el 33.9 % de la población económicamente activa (PEA), no acredita la instrucción escolar básica, la cifra se reduce cuando se hace el conteo para los que terminaron la primaria, ejemplo: De cada 100 alumnos que ingresaron a las escuelas primarias solo 21 terminan una carrera universitaria, según datos de la UNAM.

Cifras alarmantes las proporciona la UNAM, a través de sus investigadores como Alejandro Canales Sánchez, del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) como las siguientes: se calcula que en nuestro país existen 5.4 millones de analfabetas, 10 millones no terminaron la primaria, 16.4 millones no terminaron la secundaria y únicamente 3 de cada 10 millones de mexicanos no concluyeron la primaria y solamente los estudiantes de entre 19 y 23 años tienen acceso a la educación superior.

Otra cifra que enchina la piel es la que, hasta ahora, y en pleno ejercicio de una evaluación magisterial, base de una reforma educativa, revela la pésima calidad de la educación que la CNTE defiende con violencia, marchas, plantones y ataques con bombas molotov contra las instituciones públicas y privadas, tal y como acaba de suceder en Chiapas, a fin de mantener el estatus que poco a poco va perdiendo poder y disminuyendo la resistencia de los adversarios del cambio; pero, volviendo a la cifra el reporte de Competitividad Global 2012-2013 elaborado por el Foro Económico Mundial, nuestro país ocupa el lugar 118 de 144 países clasificados.

Ante cifras que lastiman pero reveladoras al fin, es prácticamente imposible para una población clasificada en el penúltimo lugar de atraso académico, alcanzar un salario que le permita vivir con dignidad; el ejemplo reciente lo demuestra claramente: un trabajador de salario mínimo se tardaría 18 años en reunir la cifra del salario de un legislador cobrado este mes de diciembre que de base tiene asignados 350 mil 798.82 pesos al mes, cifra que equivale a 74 salarios mínimos diariamente, y que con el aguinaldo sobrepasó el medio millón de pesos.

Es evidente, que el mantener esta ignorancia académica que lacera a toda una nación no es casual, por el contrario, y aunque es difícil encontrar a un trabajador que cobre el salario mínimo actual, los salarios en México continúan siendo los más bajos de todo el mundo, y las clases con más ingresos las más beneficiadas, es decir, la explotación del hombre por el hombre se ha profundizado causando más miseria como pobreza intelectual.

Como dato comparativo, el Estado de Nueva York, en Estados Unidos, tiene un Producto Interno Bruto (PIB) de 1.279 billones de USD (en 2014), siendo su salario mínimo, a partir de este 1o de Enero, de ocho dólares  con 75 centavos ($8.75 USD) por hora, eso es setenta dólares ($70.00 USD) al día, con una jornada de ocho horas. Tomando en cuenta un tipo de cambio de $17.10 pesos por dólar, estamos hablando de $1,197.00 pesos al día. Por su lado, México, el País completo, tiene un PIB de 1.295 billones de USD (en 2014), siendo una economía, en tamaño, muy similar a la del Estado de Nueva York. Sin embargo, el estado en la Union Americana tiene un salario mínimo que es más de 16 veces lo que será el salario mínimo después del ofensivo aumento que le dieron al mexicano. ¿Por qué se dará esta diferencia abismal en economías de tamaño similar?

Salarios mínimos, a fin de mantener los precios de la canasta básica y el control de la inflación, a otra parte con ese cuento de los economistas a sueldo del régimen. Bien afirmaba el gran Corzo: Todo ha sido destruido, se trata entonces de rehacer. Hay gobierno (¿lo hay?), poderes; pero ¿Qué es todo el resto de la nación? Granos de arena.

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