La religión que conquista Filipinas

iglesia-fiplipinasIglesia Ni Cristo, una comunidad religiosa filipina que esta semana cumplió 101 años desde su fundación, se ha convertido en una de las organizaciones más poderosas de Filipinas, y también en una de las más misteriosas.Es complicado pasearse por las calles de Manila y no ver al menos uno de los característicos edificios de Iglesia Ni Cristo, templos de carácter gótico con la exacta misma estructura, pintados de colores muy similares y que lucen idénticos carteles.

También es difícil debatir sobre religión con un filipino y que no hable de Iglesia Ni Cristo, que con su secretismo y sus estrictas normas se ha ganado una imagen misteriosa y sectaria entre la mayoría católica del país.

Las últimas cifras apuntan que Iglesia Ni Cristo (traducido al español como Iglesia de Cristo) ha establecido en sus 101 años de existencia cerca de 5 mil 500 congregaciones en 102 países del mundo, según el propio grupo, aunque la mayoría de ellas se encuentran en Filipinas.

Los máximos representantes de Iglesia Ni Cristo, que basa sus creencias en la Biblia, se niegan a divulgar públicamente el número de miembros con los que cuenta la organización, pero la Oficina Nacional de Estadísticas de Filipinas apunta que son unos 2.25 millones.

“Eso era hace unos pocos años, pero hemos seguido creciendo y ahora calculamos que somos más de 3 millones de personas”, dice Azen Felisardo, miembro de Iglesia Ni Cristo desde su nacimiento, hace 39 años, que solicita que no se utilice su nombre real para evitar represalias.

“Uno de nuestros objetivos principales es captar nuevos miembros, o sea que crecemos a gran velocidad”, explica.

Los números de la Oficina Nacional de Estadísticas convertirían a Iglesia Ni Cristo, fundada en Filipinas en 1914 por Felix Manalo, en la tercera religión del archipiélago asiático por detrás del catolicismo y el islam.

Pero si hay algo que diferencia a Iglesia Ni Cristo de las otras religiones es el grado de compromiso que se les exige a los fieles.

“Debemos acudir a las ceremonias religiosas dos veces por semana, y todos y cada uno de nosotros tenemos una tarjeta donde se registra si hemos asistido o no”, cuenta Felisardo con naturalidad.

“Si faltas dos o tres veces seguidas, viene a visitarte uno de los oficiales de la iglesia para ver cuál es el motivo o si tienes algún problema. Y si dejas de ir, se te expulsa”, añade.

Según el filipino, que trabaja para el Gobierno de su país, cada oficial de Iglesia Ni Cristo tiene a su cargo a unas 20 personas (2 o 3 familias), a las que tiene la obligación de supervisar.

Iglesia Ni Cristo no permite la entrada a sus templos a personas que no sean miembros, como demostraron durante el azote del tifón Haiyan en Filipinas en noviembre de 2013, cuando cientos de afectados denunciaron que se les denegó refugio durante una de las tormentas más potentes de la historia, que causó más de 6 mil 100 muertos.

Durante las ceremonias religiosas, los hombres permanecen a un lado del templo, las mujeres al otro, y todos ellos deben respetar unas normas de vestimenta: nada de playeras ni pantalones de mezclilla para ellos, sólo vestidos o faldas para ellas.

Iglesia Ni Cristo también dicta a sus fieles que sólo se pueden casar con una persona de esa misma religión, y no permite el divorcio, ni la separación, ni la nulidad matrimonial, ni presentar una denuncia en los tribunales contra ningún otro miembro.

El grupo también ha ido ganando adeptos entre las altas esferas de Filipinas, y numerosos actores, cantantes, presentadores y prestigiosos abogados se han declarado seguidores de Iglesia Ni Cristo.

La organización tiene además un importante peso político en el país, pues todos los fieles tienen la obligación de votar al candidato que se les indique en cualquiera de las elecciones en las que participen.

“El líder es el que decide a qué candidato tenemos que votar -confirma Felisardo- y una semana antes de las elecciones se anuncia su nombre durante la ceremonia religiosa”.

En las pasadas elecciones presidenciales de Filipinas, en 2010, el actual líder, Eduardo Manalo, nieto del fundador, ordenó a los fieles de Iglesia Ni Cristo que votaran al actual Presidente del país, Benigno Aquino.

El año pasado, para celebrar los 100 años de la fundación de Iglesia Ni Cristo, Aquino fue uno de los cientos de personalidades que asistieron a la inauguración de la mayor edificación de la comunidad religiosa: el Philippine Arena, considerado el recinto cubierto con mayor aforo del mundo, con capacidad para unas 55 mil personas.

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