La primer Nobel del periodismo: Francisco J. Sánchez

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lacoyunturaA Sol Jarquín, Rosy Ramales,

Pau Rios y Angeles Nivón.

El Premio Nobel de Literatura del 2015 otorgado por la Academia Sueca a la periodista y escritora biolorrusa, Svetlana Alexievich, tiene un doble reconocimiento:

Es la aceptación formal del periodismo como “hijo menor de la literatura” –que no género menor de la literatura- y el segundo, que este oficio alcanza ese rango por méritos de una mujer.

Una vez conocido el veredicto y a la galardonada, los críticos literarios señalan que una de sus obras más estremecedoras es Voces de Chernóbil, un relato de las personas que vivieron en el desastre nuclear en la planta nuclear rusa en abril de 1986.

Aseguran que en su obra, las entrevistas a los personajes principales de la era soviética y postsoviética, junto a otras dan fe de los acontecimientos más dolorosos como la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Afganistán y la desintegración de la URSS.

Aunque la Academia Sueca argumentó que la recién galardonada se hizo acreedora al Premio Nobel porque sus escritos son “un monumento al sufrimiento y al coraje en nuestro tiempo”, hoy se podrían subrayar al menos seis temas para el análisis:

  1. Confirma que se pude construir el proceso creativo a partir de la historia oral, donde la entrevista o el testimonio es la narración y su esencia es escuchar las voces.
  2. Reivindica al periodismo como un instrumento que ayuda a entender mejor el mundo sin volvernos protagonistas obligatorios de la historia, como diría Dorrit Harazim, una veterana periodista croata.
  3. Reafirma que el periodismo de investigación pasa del proceso riguroso para construir una verdad de una realidad a un modelo para presentarla como “una universalidad de la experiencia humana”.
  4. Reconoce que el periodismo en su excelsitud, el oficio más maravilloso del mundo, -como lo dijo el Premio Nobel Gabriel García Márquez-, alcanza el grado de literatura no ficción cuando se mezclan las formas tradicionales de la narración con los testimonios.
  5. Es un reconocimiento al periodismo género, el cual durante décadas marginó a las mujeres a quehaceres de secretarias y subraya su lucha por el uso no sexista del lenguaje.
  6. Será un detonador para que mujeres periodistas busquen nuevas formas renovadas de acercarse a sus audiencias.

Y en descargo, baste decir que el Premio Nobel de Literatura otorgado a Svetlana Alexievich es un bálsamo para el periodismo que en su mayoría es despreciado y menospreciado por los hombres y mujeres del poder, aunque estos sean de salario mínimo.

Especialista en análisis y estrategia política.

Twitter: @lacoyunturamx

Correo electrónico: franciscosanchezhernandez@yahoo.com.mx