La Nueva Gerencia Pública o cómo producir cambios: Luis Enrique Ortega (*)

Luis-Enrique-OrtegaA diferencia de lo que pudiera pensarse sobre los estados que registran una mayor calidad de vida y un mayor ingreso por familia, la participación del gobierno federal, estatal y municipal es menor frente al empuje de la iniciativa privada, pero también más exigente en quienes tienen la tarea de generar bienestar a los ciudadanos y condiciones para impulsar a quienes producen empleos y riqueza.

La misma situación de abundancia de recursos como de servicios, exige a los hombres y mujeres del sector público una modernización y control de la administración pública a la par de un manejo de habilidades y conocimientos en temas normativos, organizacionales y de planeación con el fin de vincular de las innovaciones y mejoras administrativas en la calidad de vida de sus ciudadanos..

Sin embargo, estados como de Oaxaca, donde la pobreza y la marginación son crónicas, los cambios como la Nueva Gerencia Púbica en el gobierno no se palpan.

Vayamos explicando: aunque a nivel mundial este cambio en la forma de administrar lo público no es tan nueva, en México se dio inicio con la llegada del entonces panista Vicente Fox al gobierno de la Republica con la forma de contratación de funcionarios de alto nivel mediante el esquema llamado “head hunter”.

Otro ejemplo son la manera de utilizar los recursos públicos, a diferencia de un sector privado, que busca ser más eficiente, el trabajo del sector público el dinero formalizado en un presupuesto programado, “se tienen que gastar” porque ya están destinados para ello. Es decir, en el caso del sector privado tienen que hacer más con menos. Y esa es la ventaja que tiene sobre el sector público.

Si bien no podemos observar el sector gubernamental con la lente del sector empresarial, si podemos traer métodos que en dicho sector han funcionado para poder hacer eficiente el proceso de trabajo del gobierno. En este caso, la Nueva Gerencia Pública deja a los políticos “en las áreas políticas” y a funcionarios en áreas donde puedan funcionar. 

En todos algunos gobiernos estatales este tipo de gestión, por ejemplo, con el “head hunter”, es impensable, debido a que lo que “tradicionalmente ha funcionado es la contratación de los amigos”, sin tomar en cuenta las habilidades o perfiles que tenga cada uno de ellos.

Existen profesionales en áreas académicas o sectores privados que podrían desempeñar muy bien sus actividades, sin embargo, al no estar metidos en los “temas profundos” de los políticos se desaprovecha el potencial que poseen.

Pero también debemos ser cuidados y no olvidar la gobernabilidad o gobernanza al interior del mismo Estado. A este respecto, por ejemplo, es claro que un responsable de Secretaria General de Gobierno, debe ser una persona con perfil político, conocedor y experimentado en la solución de problemas, a diferencia de otras donde ameritan conocimientos y habilidades, principalmente expertas en el tema, tales como el agua, salud, medio ambiente, etc. 

En algunos países de primer mundo se ha implementado este modelo de hacer política con buenos resultados como la estabilidad y beneficios para la ciudadanía.

Estamos acostumbrados a la forma de gobernar de siempre, con los métodos de siempre, lo que nos da los resultados de siempre.

Tenemos que cambiar la forma de concebir el quehacer de la política y para ello ya se hizo tarde. Es claro el daño que provoca ofrecer empleo en el gobierno para saldar compromisos políticos, tanto más que el gobernante de hoy y el de mañana que no se atreve a producir cambios.

(*) Líder agrario y diputado local.

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