En el PAN, gatopardismo, simulación y… aplausos a Anaya, como si hubiera ganado

Apenas se agotó el primer discurso, uno larguísimo de Luis Felipe Bravo Mena, y continuaba Gustavo Madero, cuando el viejo panista Juan de Dios Castro decidió abandonar la sesión del Consejo Nacional del PAN por las “trampas” para el debate.

Tres semanas antes se había inscrito para participar como orador y hacer una evaluación de la crisis del partido en el que milita desde 1960, pero cuando preguntó al presidente del PAN, Damián Zepeda, en qué lugar de la lista de oradores estaba, y le respondió que en el 19, detrás de Juan Rosé Rodríguez Prats, desistió.

“Luis Felipe se echó una hora. Ahí no hubo límite y ahora hay 30 o 40 o 20 (oradores), y se va a perder todo el debate, no tiene caso quedarme”, dijo al reportero saliendo de la sede nacional del PAN mientras sentenciaba. “Es gatopardismo”.

-¿De plano?

-En la autocrítica no hay verdaderamente un deseo de que se reflexione a fondo sobre la situación que enfrenta el partido.

Es una trampa, acusó, que Zepeda no informe quiénes se inscribieron para hacer el análisis de la situación del PAN ni con qué criterios se hizo el orden en la lista. Puede parecer una cuestión de formas, pero el objetivo es controlar el debate.

“Primero Madero, quien se entregó a Enrique Peña Nieto con las reformas estructurales y Luis Felipe Bravo, que lo quiero, y me parece un hombre valioso en el partido, pero como presidente de la Comisión Anticorrupción no hizo nada. ¡Dónde están los moches! ¿Por qué no se habla de los moches ahorita?”

El futuro del PAN dependerá de las decisiones que tome la nueva dirigencia ante el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador:

“El PAN tiene la oportunidad de su vida y se la va a deber a López Obrador: Volver a ser auténticamente partido de oposición, que perdió esencia cuando no estuvo en el gobierno. Con Peña Nieto fue colaboracionista con Madero y todo el grupo que integró él”.

Justamente ese colaboracionismo del PAN con el gobierno de Peña Nieto, que López Obrador denominó el PRIAN, afectó la campaña del candidato Ricardo Anaya, asumió Zepeda en su discurso.

“Esto hay que decirlo con todas sus letras: hizo un terrible daño al PAN y fortaleció en el imaginario colectivo la noción del PRIAN que, con gran éxito, tristemente ha logrado colocar el hoy presidente electo Andrés Manuel López Obrador”.

Aludió también al Pacto por México, mediante el cual el PAN avaló las reformas de Peña, cuando el presidente de ese partido era Gustavo Madero, ahí presente.

“No quiero con esto denostar una estrategia política y legislativa que, en su momento, permitió que en nuestro País se llevaran a cabo grandes reformas que eran indispensables, que habían sido impulsadas, incluso, por el PAN por décadas: la educativa, telecomunicaciones, energética, laboral”.

A ese discurso justificatorio se refería Castro Lozano, subprocurador general de la República en el sexenio de Felipe Calderón, quien a su vez no asistió, pero en su cuenta de Twitter aludió también a lo abordado por Zepeda.

“Estimadas amigas, estimados amigos consejeros del PAN: a la hora de los discursos ridículamente justificatorios y de los inmerecidos elogios mutuos entre quienes han destrozado al partido, mejor lean un rato a Carlos Castillo López, y de una vez compren su libro”, dijo aludiendo al hijo de Carlos castillo Peraza.

Y recordó que, en 2012, escribió un texto sobre diversos aspectos de la crisis en el PAN.

“Desgraciadamente mucho de lo ahí descrito sólo se deterioró más y surgieron cosas aún peores, la más grave: la cancelación de la democracia interna en beneficio de una camarilla”.

Esa “camarilla”, en efecto, es la que domina el Consejo Nacional, máximo órgano de dirección del PAN y cuya sesión se celebró con total hermetismo hasta para los periodistas, a los que suelen tener acceso a la apertura.

Este grupo liderado por Anaya fue el que difundió que éste fue recibido con aplausos por los consejeros nacionales, pese al retroceso del PAN a niveles de casi tres décadas y que pretende seguir controlando la dirigencia a través de Marko Cortés.

Anoche, la víspera del Consejo Nacional, Cortés se reunió con 150 consejeros nacionales, cuyas imágenes difundió su equipo de campaña para enviar el mensaje que él es el candidato oficial de la “camarilla” de Anaya.

Los consejeros nacionales del PAN guardaron silencio cuando un exaliado de Anaya, Rodríguez Prats, afirmó que Cortés debe desistir de su proyecto de presidir el PAN, pero también el exgobernador Rafael Moreno Valle, Roberto Gil Zuarth y Jorge Luis Preciado.

“No son los idóneos, no son lo que el PAN requiere”, expresó Rodríguez Prats, presidente de la Comisión de Doctrina del PAN, quien llamó a hacer una reflexión ética sobre lo que necesita su partido.

El gobernador Javier Corral también llamó a deponer la simulación en el proceso para la próxima dirigencia, en momentos en que algunos de los gobernadores quieren ser el factor de poder en el PAN.

“En la renovación de la dirigencia, necesitamos un liderazgo auténtico, honesto, que vea por el PAN y por México. Con visión de largo alcance, articulado, inteligente, no un gerente de los gobernadores, y menos un administrador de los intereses de los grupos. Basta de simulaciones”.

En la sesión del Consejo Nacional se aprobó, también, a los integrantes de la Comisión Organizadora Nacional de la Elección del próximo Comité Ejecutivo Nacional del PAN.

Integran este organismo Cecilia Romero, expresidenta nacional de ese partido; la diputada y próxima senadora Kenia López Rabadán, la única mujer en el cuarto de guerra de la campaña de Anaya; el excandidato a la gubernatura de Tabasco y vocero de la campaña, Gerardo Priego; Javier Gándara, candidato perdedor a la gubernatura de Sonora, así como los diputados locales Alejandra Gutiérrez y Héctor Jiménez.

La primera sesión del Consejo Nacional del PAN se prolongó durante todo el día y la noche, y se clausuró sin mayores contratiempos, algo a lo que ya no se quedó Castro Lozano, quien afirma que la debacle de su partido comenzó con Madero, cuando la elección de presidente se abre a la militancia, en 2013.

“Ahí empieza la debacle. ¿Quién es el único que puede ser jefe nacional? ¡El que tenga mucho dinero para hacer campaña en todo el país! Y entonces se obliga, como lo hizo Madero para reelegirse, a busca algunos corruptos de Nuevo León, que le prestaron avión y recursos para poder hacer su campaña y que posteriormente se negó a castigarlos, cuando se descubrió lo corrupto que eran, porque les debía favores”.

-¿Ya está incubada la corrupción en el PAN?

-No, la corrupción siempre existe en todos los organismos, hasta en la iglesia existe. En el PAN no hay ángeles y demonios, en todos los partidos hay gente honrada y gente corrupta.

“Y en todos nosotros está la flaqueza. Lo que importa en las organizaciones es que los organismos fiscalizadores y la normatividad que la rige funcionen. ¿Eso suprime la corrupción? No, pero la reduce ostensiblemente a estándares que hay en todo el mundo”.

Y añade: “En el PAN hay ángeles y hay demonios, hay honestos y hay corruptos. Hay gente que entró al servicio público y salió limpio, y gente que era pobre y salió millonaria”.

Para Castro Lozano, quien parafrasea a Lavoisier, el PRI no va a desaparecer. “En México el PRI no se vuelve a crear, no se vuelve a destruir ni se extingue, sino se transforma en Morena”.

-También en el PAN.

-Yo no digo que no. El partido con Peña Nieto perdió totalmente la capacidad de ser oposición.

Y el viejo panista acusa cómo corrompió el gobierno de Peña a Madero: “Le regaló a Madero Baja California (en 2013) para que dentro del PAN lo reeligieran, porque era un triunfo para él como jefe nacional. Y a cambio Madero le regaló energética, fiscal y educativa”.

Añade: “Y que no me digan que los legisladores se sienten orgullosos de ello. Yo no sé si la reforma energética era buena o mala, no lo sé. Lo único que sé es que habían pactado, pacto entre tres -Jesús Zambrano, Manlio Fabio Beltrones y Madero- y el Congreso quedó ajeno, las bancadas nada más levantaron el dedo.

-Como oficialía de partes…

-Así es. Y esos tres decidieron, pero además ni a Madero le respetaron el pacto. Al artículo cuarto transitorio le cambiaron un renglón y cuando es exploración las compañías privadas recibe su remuneración y retribución con petróleo. ¡Con petróleo! Eso no estaba en el pacto de los tres. ¡Se los metieron de última hora, y se dejaron!

Fuente: proceso.com

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