El periodismo y el sensacionalismo: Luis Octavio Murat

“…Puesto que la inteligencia unida a la gentileza es el mejor instrumento de seducción, era inevitable que tal entrevista fuese cordial”. Oriana Fallaci.

Oriana Fallaci se alistaba para entrevistar a Ali Bhutto, el amo de Pakistan; reflexionaba sobre como formular sus preguntas… “¿Como escribir sobre un hombre que tenía fama de persona civilizada?”

Fallaci dedujo que “las personas civilizadas no matan a sus propios invitados”. Así que decidió aceptar la invitación de Ali Bhutto para reunirse con él y hacer la entrevista.

Ali Bhutto, narra Fallaci en “Entrevista con la Historia”: “… es dado a las cabezonadas, a las decisiones insólitas […] Muy inteligente. De una inteligencia astuta, zorruna, nacida para convencer, engañar, y al mismo tiempo nutrida de cultura, de memoria, de olfato. Y de un gran señorío”.

Bhutto llegó al poder y gobernar a Pakistan con “paciencia cruel, sin dejarse impresionar por los malos olores” […] “El poder es una pasión más fuerte que el amor. Y quien ama el poder tiene el estomago resistente y el olfato más resistente aún. Los malos olores no le molestan. A Bhutto no le molestaban amaba el poder, confirmó Fallaci, cuando se reunió con el acérrimo enemigo de Indira Ghandi, a quien acusaba de querer adueñarse de todo el Subcontinente, subyugarlo y después desaparecer a Pakistan…

— Oriana Fallaci: Ustedes dos no se soportan, ¿verdad?

— Ali Bhutto: Yo ni siquiera la tomo en cuenta.

— Oriana Fallaci: …Hablemos un poco de este hombre que es riquísimo y, sin embargo, es socialista, que vive a la occidental y, sin embargo, tiene dos mujeres…

— Ali Bhutto: Me casaron a los 13 años y mi prima tenía 23, mi educación es laica y musulmana y mi espíritu oriental. Yo no quería una mujer. Quería jugar al cricket…

— Oriana Fallaci: Finalmente tiene una reputación de <<ladies killer>>, de mujeriego… ¿ES cierto, señor presidente?

—Ali Bhutto: Soy un romántico, creo que no se puede ser político sin ser romántico […] No hay nada de malo de enamorarse y conquistar a una mujer. ¡Pobres de los hombres si no se enamorasen! […] Uno se puede enamorar incluso cien veces y yo me enamoro. Pero soy un hombre muy, muy moral. Y respeto a las mujeres.

—Oriana Fallaci: Señor Presidente, muchos no le creen. Dicen que es usted un demagogo que solo busca el poder, que está dispuesto a cualquier cosa con tal de mantenerse en el poder, que no renunciara a sus posesiones…

—Oriana Fallaci: Se dice, señor presidente, que es usted un gran lector de libros sobre Mussolini, Hitler y Napoleón…

—Ali Bhutto: […] En política, a veces, hay que fingir que se es entupido o hacer creer a los demás que ellos son los únicos inteligentes.

Pero para hacer eso hay que tener los dedos ligeros, flexibles y…¿Ha visto alguna vez un pájaro empollando los huevos, en el nido? Pues un político debe tener los dedos bastante ligeros, lo bastante flexibles como para deslizarlos bajo el pájaro y llevarse los huevos. Uno por uno. Sin que el pájaro se de cuenta.

La entrevista se llevó a cabo en Karachi en abril de 1972, y terminó cordial y amablemente, a pesar de las incómodas preguntas que la periodista hizo.

“Entrevista con la Historia”, agudo y ejemplar libro de Oriana Fallaci, que capta el interés del lector, al hacer de cada entrevista una contribución histórica de los sucesos que impactaron al mundo político de nuestros días.

Fallaci dio ejemplo de profesionalismo al hacer su trabajo sin escándalos, sin violencia, sin gritos, sin insultos, sin sensacionalismo provocador, sin corajes, y sin expulsiones de los recintos presidenciales.

Oriana Fallaci, con su trabajo, le dio al lector la realidad íntima de lo que sucedía en el mundo de esos días, y de como, y quienes lo gobernaron. No hizo de su oficio, escándalos, quejas, lamentaciones y montajes fotográficos para engañar a los lectores; pues comprobado esta, que la calidad, la cultura, la educación, el profesionalismo y la capacidad en el oficio, son herramientas adecuadas para realizar un trabajo, que sea útil, que sea ejemplo de verdad, y que tenga la capacidad para descubrir lo que esta oculto. El sensacionalismo periodístico impide la verdad, pues el periodista que insiste en ser la noticia, no ha entendido que son los hechos los que al lector le importan.

@luis_murat

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