El Arte de Mentir: Roberto Molina

sinapsia-roberto-molinaCuando buscamos la definición de mentir, encontramos que se trata de una expresión o manifestación contraria a lo que se sabe o se siente.

Sin embargo, existen otras definiciones sin tintes académicos como: “Se trata de una expresión contraria a lo que se cree y piensa”.

Mentir es un evento complejo, tanto que interactúan múltiples áreas cerebrales.

Existen mentiras inconscientes,  mentiras espontáneas que estimulan el lóbulo frontal, existen mentiras bastante elaboradas a las cuales incluso se les dedica bastante tiempo, una alta dosis de concentración y en las cuales se activa la corteza frontal derecha.

Todos guardamos una estrecha relación con la mentira, despertamos con ella, nos acompaña todo el día y hasta dormimos con ella, hay quienes la relacionan con la compasión para justificarla, otros la utilizan sólo cuando ésta les significa resultados positivos, algunos suelen apoyarse en ella en asuntos que consideran de poca importancia, y desde luego existen los que mienten por oficio, por tradición y los que han hecho del arte de mentir su forma de vida.

Y aunque a usted le cueste trabajo entenderlo, hay quienes no mienten, no por que no quieran, sino por falta de carácter, mentir requiere de un dominio corporal, un dominio de las circunstancias y de un convencimiento de uno mismo para convencer a otros.

Hay quienes son tan malos  que sus mentiras son descubiertas en el acto y no faltan los que sus mentiras producen pereza.

Si usted se pregunta ¿qué es más difícil, mentir o decir la verdad? La respuesta es: decir la verdad.

Mentir requiere de una gran dosis de imaginación, de la construcción de escenarios, pasados, presentes y futuros, del estudio de reacciones y hasta de comportamientos de las personas que pueden ser alcanzados por una mentira.

Vayamos por partes.

Mentir y decir la verdad comparten zonas comunes en el cerebro, como los lóbulos temporales, el lóbulo frontal y el sistema límbico. Sin embargo, cuando se miente se activan un mayor número de áreas en estas zonas sobre todo en el sistema límbico en el cual residen las emociones.

Mentir genera adicción pues en cada proceso se libera una dosis de dopamina.

Los niños mienten producto de la construcción de sus fantasías, los adolescentes mienten cuando descubren que la realidad es más difícil de lo que pensaron y antes de caer en un estado de frustración o depresión prefieren mentir.

Los adultos mienten tratando de disfrazar sus éxitos no alcanzados y los ancianos mienten por vergüenza tratando de disfrazar los errores cometidos en su vida.

Hay quienes mienten para aumentar su autoestima, o para estar tranquilos ya que mentir les disminuye el estrés.

En el mundo de la mentira existen los mentirosos patológicos, éstos   suelen perfeccionar sus mentiras, buscan hacer daño, y se caracterizan por una alta inestabilidad y frecuentemente se asocian al abuso de sustancias.

Hay mentirosos más peligrosos que los que se consideran patológicos, estos son los que nos dicen verdades a medias y mentiras a medias, cuando entablan diálogos siempre ocultan información y aunque en el sentido estricto cualquiera en su defensa argumentaría que no están mintiendo, omitir información es más dañino e inmoral que mentir.

Pero no se preocupe, a más del 98 % de las personas les gusta que les mientan, lo disfrutan, lo gozan y hasta necesitan mentiras para satisfacer su ego y sentirse vivas.

Le compartiré una lista de mentiras más frecuentes y que más gustan, al final saque usted sus propias conclusiones.

Te necesito, Te amo, Eres el amor de mi vida, Hasta que la muerte nos separe, te seré fiel toda la vida.

¿Le parecen conocidas?

@molinaroberto 

Vía @Viral_Noticias

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