Del Zócalo a Los Pinos: Raúl Castellanos

VARGAS LLOSA“VARGAS LLOSA… ROLLING STONE DE LA LITERATURA” –Álvaro Vargas Llosa dixit-; recién, el pasado lunes Mario Vargas Llosa celebró su arribo a la feliz edad de las ilusiones, los 80 años, aquellos en que soñaba hace 60, disfrutarlos –si llegaba- frente al mar acompañado de un perro gran danés; la vida fue más generosa, no estaba frente al mar, sino en una cena rodeado de más de cuatrocientos personajes de las letras, el periodismo y la política, pero sobre todo disfrutando de la felicidad que le brinda su pareja actual Isabel Preysler, para quien, al tomar la palabra le agradeció “lo mucho que te debo”; y no debe ser para menos, Vargas Llosa provoca –por lo menos en mí- ¡envidia de la buena!, llegar a tal momento en absoluta lucidez, pleno de energía, para escribir –y es posible que también para la íntima intimidad, dicen que el viagra es mágico-, en la cúspide del éxito y el reconocimiento y escribiendo en el día a día la que será, probablemente su mejor obra, la autobiografía de su transitar por este espacio, es algo para agradecerle a Dios, al destino, a la propia vida, a las circunstancias o si se quiere a los astros que en ocasiones se alinean para que las cosas sucedan; Premio Nobel de Literatura, ha escrito espléndidas y numerosas obras, largo sería el simple enunciado de sus títulos, para mi gusto, asumiendo que en gustos se rompen géneros, son tres mis preferidas, en las que juega con escenarios reales y metafóricos, incluso históricos, conjugando drama con erotismo pleno, intenso, apasionado, cruel, trágico y lúdico, realista hasta los detalles; “Travesuras de la Niña Mala”, en la que –resume la contraportada- “Ricardo ve cumplido, a una edad muy temprana, el sueño que en su Lima natal alimentó desde que tenía uso de razón: vivir en París. Pero el reencuentro con un amor de adolescencia lo cambiará todo. La joven, inconformista, aventurera, pragmática e inquieta, lo arrastrará fuera del pequeño mundo de sus ambiciones, ambos personajes verán sus vidas entrelazadas sin llegar a coincidir del todo, creando una admirable tensión entre lo cómico y lo trágico, Vargas Llosa juega con la realidad y la ficción para liberar una historia en la que el amor se nos muestra indefinible, dueño de mil caras, como la niña mala, pasión y distancia, azar y destino, dolor y disfrute… ¿Cuál es el verdadero rostro del amor?”; “La Fiesta del Chivo”, en ella con asombrosa agilidad de su pluma, nos lleva al terror imperante en la época del dictador Trujillo, conocido como “El Chivo”, en el Santo Domingo de República Dominicana, alternándolo con las remembranzas de Urania Cabral, hija de de un Ministro del Chivo caído en desgracia que se la entrega virgen para recobrar su favor, posición y riqueza, al tiempo que se fragua el atentado que pondría final a la vida de Trujillo; “Cinco Esquinas” su obra más reciente, que comienza con un ocasional encuentro erótico entre dos señoras amigas y –dice Vargas Llosa- se va convirtiendo en “una historia policial” que dibuja los últimos meses de la dictadura de Fujimori y su “operador político” Montesinos, al tiempo que presenta lo doble cara del periodismo, el “amarillo” –le llama- y el que “puede convertirse en un instrumento de liberación”; historias –seguramente- que debe guardar en su imaginario, en atención a su incursión como candidato presidencial, enfrentando precisamente a Alberto Fujimori en las elecciones de 1990, las que perdió en segunda vuelta, después de haber ganado la primera, cosas de la vida y sus designios impredecibles, perdió la política ganó la literatura; convencido de sus convicciones, las hace valer en cualquier foro o escenario, lo mismo en aquel encuentro promovido por Octavio Paz, llamado “El Siglo XX: la Experiencia de la Libertad”, en el que definió a nuestro país como “La Dictadura Perfecta”, o ayer, al debatir sobre la democracia en las sociedades latinoamericanas al relacionar “los escándalos de la putrefacción con el desencanto de la sociedad hacia la clase política, coartada necesaria para la irrupción de los populismos”, ¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?… ¡5 años de resistencia…ya solo faltan 244 días para que Gabino Cué pase a ocupar su lugar en el basurero de la historia!….

RAÚL CASTELLANOS HERNÁNDEZ

@rcperseguido

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