Del Zócalo a los Pinos: Raúl Castellanos

house-of-cards-season-4-136404470380103901-160307162216“ESTO ES POLÍTICA NO ES LA LEY”; la frase anterior resume todo un compendio de cínica “sabiduría” en ese “juego de espejos” que es la política, es pronunciada por la Procuradora General de los Estados Unidos en momentos en que está en juego la sucesión presidencial, nada más pero nada menos, el poder real que se maneja desde el Salón Oval de la Casa Blanca, la de allá, la de la Avenida Pensilvania; y forma parte –la definición- de una de las muchas escenas cargadas de tensión de la cuarta temporada de la serie “House of Cards”, magistralmente –para mi gusto- estelarizada por Kevin Spacey y Robin Wrigth, que dan vida al Presidente Frank Underwood y su esposa Clair –Underwood-; como toda mezcla de verdad y fantasía, la serie dibuja los entretelones de decisiones que en la realidad pueden ser superadas o similares; no miente Underwood cuando afirma “la política ya no es solo un teatro, es la farándula, entonces, montemos el mejor espectáculo”; otro tema que llama la atención es la capacidad de reacción inmediata que ambos personajes adoptan ante hechos inesperados, incluyendo sus desencuentros, porque, como bien lo apunta una conseja muy nuestra “de que la perra es brava hasta a los de casa muerde”; sin embargo, tal vez, lo que hay que ponderarles con mayor énfasis es la congruencia en su estrategia para enfrentar los temporales –políticos- más adversos; ya al final de la serie, bueno, de esta temporada, cuando todo apunta a la derrota y ante un atentado terrorista inesperado Frank reflexiona “no nos sometemos ante el terror, creamos el terror”; ya en la necia realidad, incluyendo la nuestra y guardadas las proporciones los dos temas tienen vigencia, la estrategia y el crear situaciones para revertirlas a favor; recuerdo alguna vez haber escuchado en una mesa del “Champ’s Elisees” a un político de los tiempos del partido “casi único” –versión Carlos Salinas- , aconsejar a un alto funcionario que percibía haber caído de la gracia del Comandante Supremo, el “Primer Priista del País”, “promoverse” algunos ataques en la prensa, lo cual lo blindaría ante el Presidente, quien bajo ninguna circunstancia tomaría decisiones, incluyendo la de correrlo, sustentadas en “periodicazos”; ya en tiempos más recientes, era un secreto a voces en versión de sus adversarios, que el entonces Regente de “México Distrito Federal” –Chava Flores dixit- Manuel Camacho “promovía” conflictos “ligths” apoyado por algunos conocidos personajes de la izquierda, para resolverlos y presentarlos como puntos a favor en sus aspiraciones presidenciales, aunque había otros que los asumían como una forma incluyente de hacer política; lamentablemente para su causa –de Camacho- se impuso el criterio negativo, “en lo político cometiste el error de aliarte con mis enemigos y eso hizo que disminuyera la confianza hacia ti” le diría Carlos Salinas el sábado 8 de enero de 1994, ya con el Zapatismo en pie de guerra, según narra Enrique Márquez en su libro “Por Qué Perdió Camacho”; en el mismo tenor, de manipular conflictos para resolverlos, si fuéramos “mal pensados” inscribiríamos, la recepción “en mangas de camisa” que les brindo el Secretario Osorio Chong a los jóvenes politécnicos, y así podríamos seguir citando casos; el otro gran tema es el de la estrategia, que debe ser consistente, congruente y a prueba de contingencias, lo peor que un gobierno, partido, grupo o personaje político puede hacer es dar bandazos, pretender a medio río cambiar de montura, o lo que es peor rendir la plaza cuando estaba a punto de tomarse; en tal sentido dos ejemplos son paradigmáticos, en el de ir para adelante, Andrés Manuel, está en lo suyo, como nadie motiva controversias, solo hay que ver los memes por su viaje al juego de estrellas, la 3de3, su apoyo al magisterio, pero él no cambia, recién estuvo en Oaxaca, no bajo el tono “mienten como respiran” les dijo a los integrantes del Gobierno Federal y no le falta razón; en el otro extremo, sin entrar al análisis de fondo, solo por lo que a “ojo de buen cubero” se advierte, en el tema de la CNTE se fabricaron delitos, se fijo una posición de confrontación contenciosa para ganar espacios de negociación, se endureció el discurso, nomas hay que recordar las bravatas de Nuño, acompañado de su perrito faldero, el conserje de la Conago; y de pronto, todo cambio, se entregó todo a cambio de nada, para que todo siga igual, vamos, como me diría un agudo analista ayer, la estrategia es que no hay estrategia, ni siquiera es política, mucho menos la ley; diría Frank Underwood “el camino hacia el poder esta pavimentado de hipocresía y víctimas”, ¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?…¡5 años de resistencia…ya solo faltan 106 días para que Gabino Cué pase a ocupar su lugar en el basurero de la historia!…

RAÚL CASTELLANOS HERNÁNDEZ / @rcperseguido

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